Cuando a tu pareja le da flojera los planes con tus amigos o parientes pero no perdona que tú falles a los suyos

art1En las relaciones de pareja no todo es de color rosa. Muchas veces los problemas surgen por factores externos como la relación con los parientes y amigos de tu pareja. No resolver el conflicto o tratarlo de manera inadecuada puede llevar hasta la separación.

Con Lucy Romero
Psicóloga clínica y conferencista
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Este problema es muy común porque tiene muchas causas, entre las principales están:
- Puede que se trate de una relación que no ha madurado aún y la negativa a salir con amigos y parientes del otro son solo un reflejo de la resistencia a lidiar con todas las costumbres del otro pues quiero que el otro se adapte a las mías y no al revés.
- Que tu pareja se sienta desplazada por tus amigos y parientes.
- Que tenga celos. Este problema se presenta principalmente por dos razones: 1) Celos de que alguno de tus amigos quiera algo más contigo. 2) Celos de tu vida social; es decir, que desee relacionarse con sus amigos/parientes como tú lo haces con los tuyos y por eso le disgusta verte con ellos.
- A tu pareja le caen mal o se siente incómodo con tus amigos o siente que al contrario, es él quien no les agrada a tus amigos y por eso evita por todos los medios posibles, convivir con ellos.

Existen muchas más razones pero todas, engloban una serie de conflictos dentro de la pareja que se exteriorizan a través de las relaciones sociales de ambos pero no te preocupes, existen formas de remediarlo.

Tener una relación en pareja se trata de compartir quien eres con el otro pero para poder hacerlo, debes aprender a negociar, crear acuerdos que les funcionen a los dos. No confundas la convivencia con la competencia, no se trata de ver quién domina más sobre el otro sino de que ambos compartan. No olvides que la tolerancia no es lo mismo que el abuso.Lo más importante es que tengas una buena comunicación con tu pareja, no se tarta de discutir sino de dialogar y sobre todo de ser sinceros, que ambos tengan la oportunidad de acercarse y entender lo que está sintiendo el otro. De esta forma evitas los conflictos tanto en la pareja como con terceros.

Durante las reuniones con amigos y parientes, es muy importante que incluyas a tu pareja en la convivencia pues si vienen los dos es para estar juntos. También es importante, por esta misma razón, que lleguen a acuerdos para salir por separado, cada quien con sus amigos; darse espacio no significa que no se quieran, al contrario, es una muestra de respeto y confianza.

Si te choca convivir con los seres queridos de tu pareja porque no te caen bien, recuerda que los amigos son la familia que escoges y los parientes son una parte fundamental de nuestra vida, es de donde viene esa persona con la que quieres ahora compartir tu vida así que vale la pena que te des la oportunidad de compartir esas experiencias.


  • Síndrome del mártir en la relación

    Una relación funciona bajo la base de saber dar y recibir.

    martir

    Mario Guerra
    Terapeuta.
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    Cuando uno de los dos toma el rol de mártir en la relación, no sólo sufre y hace sufrir a su pareja con ello, sino que bloquea su capacidad de demostrar amor o interés por su pareja.

    Una persona sana primero satisface sus necesidades y después las necesidades de los demás.

    ¿Qué es el síndrome del mártir?

    • Es la decisión de una persona de ignorar sus propias necesidades para buscar satisfacer las necesidades de los otros.
    • El mártir genuinamente cree que son ejemplo y modelo de virtud en un mundo perverso y egoísta.
    • Esto hace que tomen su martirio como un mal necesario.

    ¿Dónde lo encontramos?

    • Padres que se dedican devotamente a sus hijos y abandonan su relación e incluso a sí mismos.
    • Personas que se dedican devotamente a su pareja o a la relación, olvidándose de sus propias necesidades.
    • Adictos al trabajo, cuando su objetivo es trabajar por los suyos.

    ¿Hay distintos tipos de mártires?

    • El “buenito”
    • Es de los más comunes. Nunca pide lo que necesita y siempre procura a los demás.
    • El mártir sofocador.
    • El que te oye estornudar y te lleva un kleenex, el que cuando toses ya te hizo un té y quien te mira mientras duermes en la noche para ver si respiras bien.
    • El mártir sufriente.
    • Los que sienten que el destino les puso en el lugar en que están y que su recompensa está en la otra vida. No se la pasan bien, pero está resignados a que es la vida o la pareja que les tocó tener.
    • La madre sacrificada.
    • Madres muy admiradas por sus hijos por su sacrificio y haberlos sacado adelante, renunciando a rehacer su vida, a su propia felicidad o soportando un esposo abusivo o ausente.

    • El mártir fusionado
    • El que no puede ser feliz si no hace todo o comparten absolutamente todo con su pareja.
    • El mártir rescatador
    • El que busca personas con grandes carencias emocionales para ser quien les ayude a cargar su cruz y, si se puede, “curarlos”.

    ¿Por qué se da este síndrome?

    • Personas con alguno de los padres padeciendo este mismo síndrome, usualmente la madre.
    • Si el hijo en algún momento quiere liberarse de la figura parental y reafirmar su personalidad, surge la frase “así me pagas todo lo que he hecho por ti?
    • Alimenta alguna necesidad psicológica o emocional.
    • Reconocimiento, amor, compañía, pertenencia, atención, sentido de vida, etc.
    • Especialmente amor, que creen que sólo pueden obtener a través de su sacrificio.
    • Es una forma de evadir responsabilidad sobre la propia vida al asumir la responsabilidad por la vida de los demás.

    ¿Cómo saber si padeces el síndrome del mártir?

    1. Actúas bajo la triada del mártir
    • Te sacrificas sin que te lo pidan.
    • Te quejas sin parar de la ingratitud de tu pareja.
    • Te sientes una víctima de “la vida que te tocó vivir”.

    2. Te quejas con personas que no pueden resolver tus problemas
    • Por ejemplo, te quejas con amigos de tu pareja o viceversa.

    3. Te sientes una víctima de tu pareja o de tu relación.
    • Te quejas continuamente de que tu pareja no sabe apreciar todo lo que das y haces por ella. Frecuentemente piensas que es una persona malagradecida y “mal portada”.
    • “Después de todo lo que hago por él”

    4. Evades responsabilidades
    • En vez de pensar qué podrías hacer diferente la siguiente ocasión, sabes perfectamente todo lo que tu pareja podría hacer diferente para evitar problemas.
    • “Si no se pusiera tan necio, esto no nos pasaría”

    5. Rechazas la ayuda o consejos que te dan.
    • Prácticamente vez a tu pareja o a tu relación como “tu cruz”, así que buscar ayuda o salirte de la relación no es algo que considerarías… pero bien que te sigues quejando.
    • “Ya no aguanto a mi pareja, abusa de mí todo el tiempo”
    • “¿Por qué no te separas?”
    • “No, si estoy a su lado es porque le amo”.
    • “de menos vayan a terapia de pareja”
    • “Nooooo… tú crees que va a querer?”
    • “Si no, pues vé tú”
    • “No amiga, esta es mi cruz y me toca cargarla… además sabes qué, yo estoy bien, quién me preocupa es él. Con ese carácter que tiene se va a quedar sin amigos”

    6. Las personas te ven como muy dedicado, entregado y hasta feliz sirviendo, pero en realidad tienes miedo que tu relación se termine o que tu pareja te deje.
    • Como te callas tus necesidades o evitas hacer reclamos, para los demás pareces “buena gente”.

    7. Este tipo de relación viciada ya lleva más de 6 meses
    • No es lo mismo que tu pareja tenga problemas financieros y de salud temporales y que tú asumas un rol de cuidador a que sea ya una forma de relacionarse entre Ustedes.

    ¿Qué efectos tiene?

    • Si tienes este síndrome, frecuentemente te relacionarás con personas complicadas y abusivas.
    • Porque tienes una necesidad compulsiva de redimirlas y ayudarlas
    • Resentimiento si la pareja no reconoce o agradece los sacrificios que han hecho, o no obtiene aquello que buscaba a través del sacrificio.
    • Induce culpa en la pareja.
    • Cuando ves que se abandona por servirte, puedes sentir que no estás a la altura de lo que tu pareja te da con sus sacrificios.

    ¿Qué hacer?

    • Recuerda que quien te quiere no siempre te necesita, simplemente te quiere, de otra manera no estaría a tu lado.
    • Aprender a dar sin anular tus propias necesidades.
    • No se trata de que ya no des, sabemos que te gusta hacerlo.
    • Deja que tu pareja también te dé; si tú te haces cargo de las necesidades de ambos, no le dejas espacio para sentir que puede aportar algo valioso a la relación.
    • Tienes que aprender a decir NO.
    • Al principio te sonará rudo, pero con el tiempo poner límites crea relaciones más sanas.
    • Como siempre lo digo, si sientes que no puedes; busca ayuda profesional.

    Sufrir por voluntad no te traerá más amor, a lo sumo lástima, aunque frecuentemente será desprecio.


  • El bebé verdugo

    ¿Eres o vives con un bebé verdugo?


    Bebé verdugo

    Mario Guerra
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    ¿Es tu pareja emocionalmente inmadura?

    • Una relación de pareja sana involucra reciprocidad, estabilidad y cooperación por parte de cada uno de sus miembros. Esto se complica cuando uno de los dos presenta signos de inmadurez emocional, transformándose en bebés berrinchudos, chantajistas y demandantes que requieren atención y cuidados inmediatos.

    ¿Qué es un bebé verdugo?

    • Una pareja emocionalmente inmadura, o bebé verdugo, es un adulto con bajo desarrollo de los mecanismos de regulación de las emociones, de la tolerancia a la frustración y del sentimiento de responsabilidad hacia los otros.
    • Es una persona hipersensible y con reacciones emocionales excesivas ante las negativas a satisfacer sus demandas. Las reacciones emocionales pueden ser de ira, agresividad, desvalimiento y victimización.

    ¿Cómo se identifican?

    No suelen aceptar ciertos errores.

    • Tú tuviste la culpa porque no me recordaste que tenía que pagar la tarjeta.

    Es demandante de cosas que podría hacer él mismo.

    • ¿Me haces un sandwich?
    • Sí claro, deja me pongo la pijama.
    • No, házmelo ahorita.
    • Por eso, me pongo la pijama y así ya calientitos te lo hago.
    • No, es que ya tengo mucha hambre.
    • Me tardo dos minutos.
    • Es que tengo hambre ahorita…

    Es muy vulnerable.

    • ¿Ves cómo ya no me quieres igual; ya no me abrazas cuando llegas?
    • Es que tengo las manos ocupadas con las bolsas del súper.
    • Sí, pero si me quisieras la soltarías para abrazarme.

    Suele ser indeciso

    • ¿Qué camisa me pongo, la azul o la blanca?
    • La que quieras, las dos están bonitas.
    • No, tú dime.
    • Es igual. Están bonitas.
    • Ándale, dime
    • Ok, la blanca.
    • Mmmmmmm… ¿La azul no te gusta?

    A veces se muestra desconsiderado

    • Mi vida ya está haciendo frío y mañana hay que madrugar, ya vámonos.
    • Ay, por qué tan temprano, está bien padre la plática.
    • Ya sé, pero no quiero desvelarme mañana para el trabajo y ya hace frío.
    • Otro ratito y ya, deja nomás les cuento la anécdota del cocodrilo.
    • Ya las has contado muchas veces, de verdad no me siento muy bien con el frío
    • No es para tanto, ponte el mantel en las piernas y se te quita… ¿te pido un café?

    Hace todo tipo de lloriqueos de pequeñas cosas domésticas.

    • No me cosiste el botón.
    • Cuando llegaste no me diste un besito.
    • Es que no encuentro mis calcetines.¿
    • ¿Cómo se enciende la licuadora?

    ¿Por qué pasa esto?

    Generalmente la persona tiene miedo, inseguridad y vivencias tempranas de incapacidad en la niñez.
    Sobreprotección.
    • Demandas más allá de sus capacidades/responsabilidades como niños.
    • Padres perfeccionistas.
    • Sistemas impredecibles de castigo/recompensa.

    ¿Cómo se distingue de una pareja madura?

    Área Bebé verdugo Pareja madura
    Amor Necesita ser amado.Demanda afecto y atenciones.Es muy “sentidito” Comparte su amor.Es recíproco y busca entender los tiempos de su pareja.
    Emociones Se frustra y hace berrinches.No gusta de las críticas.Celos, envidia y rencor presentesMiedo al cambio Cuando se frustra busca solucionarAcepta las críticas para crecer.Es capaz de explicar lo que siente y pedir lo que necesita directo.Toma riesgos.
    Realidad Evita y niega responsabilidades.Busca culpables que no sean él.Siempre pide opiniones. Acepta responsabilidadesAfronta y analiza problemas.Elige la mejor solución.
    Dar y recibir Puede dar, pero no recibir.Puede recibir, pero no dar. Entiende la reciprocidad y es capaz de dar y recibir naturalmente
    Adversidad No aprende de la experiencia.Lo que le pasa es culpa de otros o de su mala suerteSe estanca y rumia su desgracia Aprende de sus erroresLo que no le gusta lo ve como un hecho de la vida.Avanza tras la adversidad.
    Estrés Pesimista, ansioso.Ataca a otros cuando se frustra Relajado y confiado de sus habilidades.
    Relaciones Dependiente, influenciable, indeciso.No muy sensible a necesidades y sentimientos de su pareja. Independiente, con criterio propio, asume riesgos.Empático y compasivo.

     

    ¿Qué hacer?

    Si estás con una pareja así:

    Evita el chantaje emocional.
    • No digas no, para acabar diciendo sí.
    • Se firme; recuerda que cuando has sido “dejado”, ser firme te parece estar siendo cruel.
    • No tomes responsabilidad por sus irresponsabilidades.
    • Tiene que asumir las consecuencias de sus actos.
    • Sin regañar, aleccionar o hacer de padre o madre sustituto.
    • Fomenta la reciprocidad y la toma de decisiones.
    • Pide que tu pareja también haga pequeñas cosas domésticas
    • Hazlo más como invitación que como imposición.
    ¿Por qué no?
    • ¿Oye y sí hoy tú haces el sandwich?

    Pon límites y disocia la conducta del sentimiento

    • Si te quiero, pero no quiero tener que estarte haciendo piojito todas las noches.
    • Busca ayuda profesional
    • Si sientes que ya no aguantas más una situación así
    • Si crees que eres así
    • Si crees que no puedes ser más responsable, independiente, considerado y recíproco con tu pareja, es hora de buscar ayuda profesional.

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