Día de Muertos en la Historia

Leyendas, cuentos macabros y dónde están los cuerpos de varios famosos en la historia de México

DÍA-DE-MUERTOS-EN-LA-HISTORIAAlejandro Rosas
Historiador y catedrático en la UNAM, autor de “365 días para conocer la historia de México”
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La mujer y el diablo
Era el famoso Tratado de hechicerías y sortilegios de fray Andrés de Olmos, 1553
-La mujer como un instrumento del mismísimo Diablo. 
-”Porque quieren saber con gran prisa las cosas que suceden en secreto, porque la vida de las mujeres no es de aprender en los libros… por ello quieren aprender al lado del Diablo”.
-”Las mujeres se dejan mucho dominar por la ira y el enojo, fácilmente se encolerizan, son celosas, envidiosas; hacen sufrir, imponiendo tormentos a otros quieren aplacar su corazón y anhelan con facilidad que les pase a las gentes cosas tristes y penosas. 
–“Como pocas perseveran… por eso se dice que siguen al Diablo para que las ayude a hacer aquello que desean, las maldades que ansía su corazón”. 
-”Hay muchas mujeres brujas porque el Diablo sabe que hablan mucho, que sobrepasan a los varones hablando, que las palabras dignas de ser reservadas las confían enseguida a alguien, las cuentan a las demás, y por eso es causa de que las mujeres se hagan saber unas a otras palabras secretas, maldades”.
-”la mujer, joven o vieja, bella o fea, frívola o austera, sabe siempre el secreto de Dios”.
Recorrido Macabro. 
¿Dónde podemos ver huesos o restos de los héroes de la Patria?
-La tumba de Cortés en la iglesia del Hospital de Jesús
-Capilla de San Felipe de Jesús: Restos de Iturbide y corazón de Bustamante
-Pedazo de la barba de Maximiliano y balas que le sacaron a su cuerpo en Palacio Nacional
-Dos fragmentos de bala que le sacaron a Madero y Pino Suárez, en la casa de Carranza
-Ropa ensangrentada que llevaba Carranza la noche que fue asesinado, Museo Casa de Carranza.
-Ropa ensangrentada que llevaba Zapata cuando fue asesinado, Museo de Tlaltizapán
-Mascarillas mortuorias: Max en el Museo de las Intervenciones, Juárez en Palacio Nacional.
-Silla donde fue asesinado Obregón: centro cultural San ángel 
Famosas últimas palabras. 
¿Qué dijeron algunos personajes momentos antes de ser ejecutados?
1.“Adiós mi general, nunca volveré a verlo”. Madero a Felipe Ángeles minutos antes de ser llevado a Lecumberri donde fue asesinado.
2.Muero defendiendo la integridad de mi patria, no como general, sino como ciudadano”. José María Arteaga, defensor de la República contra el Imperio
3.“Digamos como Miramón en Querétaro, Dios esté con nosotros las próximas 24 horas”, Carranza, en Tlaxcalantongo
4.“Señor si he obrado bien, tú lo sabes; y si mal, me acojo a tu infinita misericordia”. Morelos
5.“Rechazo la acusación de traidor que me han lanzado. Perdono a mis matadores con la esperanza de que Dios me perdonará ¡Viva México!” Miramón, fusilado junto con Max y Mejía
6.“Me encuentro con el espíritu en sí mismo”. Felipe Ángeles, 
7.“Vamos a mostrarles cómo mueren los hombres”, Gral Carlos Salazar, ejecutado por el imperio en 1865
8.“Voy a morir porque esta es la suerte de la guerra, y no se hace conmigo más que lo que yo hubiera hecho en igual caso”, Leandro Valle, liberal, 1861
9.“Muero creyendo que he hecho por el servicio de mi país cuanto he creído en conciencia que era bueno”.  Melchor Ocampo
10.“Mexicanos, os recomiendo el amor a la patria y observancia de neustra santa religión ella es quien os ha de conducir a la gloria” Iturbide. 
Restos peregrinos
-Maximiliano y sus dos embalsamamientos
-El amigo de Francisco Zarco que se quedó con su cadáver
-Los restos de Villa en el monumento a la Rev ¿son de Pancha o de Pancho?
-Los restos de Cortés y sus once entierros; contra los restos de Cuauhtémoc
-La momia de Fray Servando Teresa de Mier. que se perdió en un circo
-Lejos de Juárez el cadáver de Miramón
-Los restos momificados del general Mejía
Leyendas
-La calle de don Juan Manuel: Dichoso usted que sabe la hora en que va a morir
-La mulata de Córdoba, bruja o hechicera?
-La llorona presagio funesto de Moctezuma, él la vio por vez primera
-El portugués que murió dos veces
-La mujer herrada. Sacerdote vive en pecado con una mujer; tiene un amigo herrero. 
1.Una noche, al herrero lo visitan cuatro negros solicitando que pusiera herraduras a una mula para el sacerdote. Y lo hizo. 
2.Al amanecer va donde el sacerdote y lo encuentra en el lecho con la muer, que yacía muerta y en sus manos y pies, fijados con clavos las herraduras. 
-La Custodia –el objeto de oro donde se pone la hostia-. Los vecinos del barrio de San Sebastián comentaban lo sucedido en su iglesia unos días antes. 
1.Un ladrón había intentado robar la valiosa custodia de un templo. La tomó con una mano y un viento helado sopló en el interior de la parroquia. Le fue imposible mover la custodia y tampoco pudo soltarla. Así fue aprehendido por las autoridades virreinales. 
2.Al tratar de llevarlo fuera del templo se asombraron, pues el ladrón no podía desprender su mano del sagrado objeto. 
3.Los esfuerzos se tornaron estériles hasta que se tomó la decisión de cortar la sacrílega mano. 
4.Entre gritos de dolor el miembro fue cercenado y sólo en ese momento se desprendió de la custodia cayendo al suelo. 
5.La mano fue clavada en un madero fuera de la iglesia para escarnio de los ladrones impíos. 
-Tristán Alzures Cuando las tinieblas caían sobre al ciudad de México, el fantasma de Tristán Alzures se aparecía. Un buen día, su valiente hijo decidió enfrentarlo y superando sus temores lo observó como un ánima en pena que necesitaba el descanso eterno. 
1.Siguiendo las instrucciones del aparecido, a los pocos días se supo de una increíble historia. Tristán había asesinado a un amigo para quitarle una fortuna en oro. 
2.Enterró el cuerpo en el jardín de la casa y llevó una vida aparentemente tranquila. Murió sin confesar su pecado y la corte celestial lo condenó a vivir en penitencia. 
3.Su hijo escuchó el relato, lo contó al obispo y el cura hizo desenterrar a la víctima y al victimario, este último fue colgado durante veinticuatro horas y al asesinado se le dio cristiana sepultura. 
4.A partir de entonces, la muerte les dio la paz eterna. 
-El llano del diablo: “Este llano de que os hablo/ y que tenéis a la vista/  allá desde la conquista/ se llama el llano del Diablo./ Y da el pueblo testimonio/ de que en noches de tormenta,/ aquí juntaba sangrienta/ toda su corte el demonio./ Y jamás en noches tales/ nadie audaz osó acercarse/ temeroso de encontrarse/ con brujas y con nahuales/ Porque contaban que luego/ por el llano rebotando/ iban las brujas volando/como unos globos de fuego. 
La poesía macabra de Obregón
Cuando el alma del cuerpo se desprende/ y en el espacio asciende, /las bóvedas celestes escalando,/ las almas de otros mundos interroga/ y con ellas dialoga, /para volver al cuerpo sollozando;
sí, sollozando al ver de la materia/ la asquerosa miseria/con que la humanidad, en su quebranto,/arrastra tanta vanidad sin fruto,/olvidando el tributo/que tiene que rendir al camposanto.
Allí donde “el monarca y el mendigo”/uno de otro es amigo;/donde se acaban vanidad y encono;/allí donde se junta al opulento/el haraposo hambriento/para dar a la tierrra el  mismo abono…
Allí todo es igual; ya en el calvario/es igual el osario;/y aunque distintos sus linajes sean, de hombres, mujeres, viejos y creaturas,/en las noches obscuras/los fuegos fatuos juntos se pasean.

 

 

 

 

 


Grandes epidemias de la historia

Cobraron la vida de millones de personas y pusieron a prueba la resistencia de la humanidad. Hoy te vamos a decir todo lo que no sabías de ellas.


Peste

Alejandro Rosas
Historiador
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1. Peste negra

• Edad media. Tan devastadora que apenas había vivos para enterrar a los muertos.
• Acabó con 2/3 de la población Europea en 1350.
• Origen: la pulga de la rata negra que llegó de China con los navegantes genoveses en 1347.

Bubónica. tumores con pus en las ingles, axilas y cuello. Morían en una semana.
Pulmonar. Vías respiratorias
Septicémica. Hemorragias cutáneas, color negro azulado; 3 dias tardaban en morir.

• Acusaron a los judíos de envenenar el agua y el aire
• Conjunción de los atros
• Castigo divino

• Fue erradicada con la llegada de la rata gris que exterminó a la r. negra.
• Duró 30 años de 1350 a 1380
• No. de Muertos: 75,000,000

2. Peste Bubónica

• Una pulga infectada pica a una persona o cuando ésta se infecta con materiales contaminados que entran por algún corte en la piel.

• A los pacientes se le hinchan y duelen los ganglios (llamados bubones), tienen fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y se sienten débiles.

Dónde Ocurrió: India
Fecha: 1896 – 1920
No. de Muertos: 12,000,000

3. Tifus

• Conjunto de enfermedades infecciosas producidas por varias especies de Rickettsia transmitidas por la picadura de diferentes artrópodos como piojos, pulgas, ácaros y garrapatas que portan diferentes aves y mamíferos.
• Se caracteriza por fiebre alta recurrente, escalofríos, cefalea, y exantema.

Dónde Ocurrió: Este de Europa
Fecha: 1914 – 1915
No. de Muertos: 3, 000,000

4. Sífilis

• La primera epidemia de sífilis fue registrada a fines del siglo XV.
• La sífilis se convirtió en la enfermedad de transmisión sexual más terrible. La sífilis invocó la autoridad de la Iglesia, que la declaró un castigo para los pecadores.
• Debido a su impacto, la sociedad y la ciencia buscaron nuevas formas para combatir su difusión, entre las que cabe destacar la invención de los primeros condones en el siglo XVI.

• Entre, algunos hechos históricos de esta enfermedad se encuentra el vinculado con el legendario Caso de Jack el Destripador, cuya identidad se le atribuye en algunas teorías a Alberto, Conde de Clarence, miembro de la familia real británica quien había contraído la enfermedad por trasmisión sexual de alguna de las prostitutas de la zona londinense de Whitechapel donde en 1888 ocurriría el asesinato de 5 a 7 trabajadoras sexuales del lugar.

5. Fuego de San Antón

• Era provocada por un hongo que se formaba en el centeno en mal estado. El enfermo sentía un fuego interior.
• Se gangrenaban las extremidades y podían desprenderse los miembros, luego seguía la muerte.
• Se curó sustituyendo el centeno por el trigo en el enfermo.

Epidemias

En el México Prehispánico y después de la conquista.

Entre 1519 y 1600 la población indígena descendió entre un 75% y 80% por epidemias.
• 1450, la temperatura enfrió de tal manera que se presentó un catarro pestilencial, murió mucha gente edad avanzada Alva Ixtlilxochitl, pudiera tratarse de un tipo de influenza, venían de una escasez de alimentos
• 1520 Francisco de Eguía, negro con viruelas, no había acabado la conquista. Esta inclinó la balanza a favor de los conquistadores. Murió Cuitláhuac. 1520, la mitad de la gente de algunas poblaciones, Pánfilo de Narváez, murió Cuitlahuac. Hueyzáhuatl (Viruelta) (Granos grandes.). Esta acabó con la vida de Cuitláhuac.
• 1531. Tepitonzáhuatl Sarampión. (Granos pequeños)
• 1545. Cocoliztli no tenía erupción cutánea pero sí hemorragia nasal.
• 1588. Hambruna y peste

Influenza a nivel mundial 1918-1919

• Nadie sabe con exactitud cuántas personas murieron durante la pandemia de influenza de 1918-1919. Se calculan aprox 21.5 millones de personas.
• Cálculos más recientes dicen que murieron entre 30 y 50 millones.
• Aproximadamente 675,000 eran estadounidenses.

Influenza en México

• En 1918 en Morelos se quedó con 3 mil habitantes.
• La enfermedad de las vías respiratorias ingresó al territorio nacional por el noreste de la República.
Nuevo Laredo
Tamaulipas
Ciudad Juárez
Chihuahua
Coahuila

Medidas del gobierno

• El tráfico ferroviario a los lugares contaminados fue suspendido; se clausuraron cines, teatros, clubes, cantinas, pulquerías y todos aquellos lugares donde solía reunirse la gente en grandes cantidades para evitar mayor propagación.
• En algunas ciudades se decretó la prohibición de circular por las calles a partir de las 11 de la noche.
• Se fumigaron recámaras, habitaciones, camas y lugares dónde hubiera vivido alguna víctima de influenza.
• Hubo autoridades que intentaron cerrar las iglesias y ordenaron descontaminar las rejillas de los confesionarios.
• En Octubre murieron 48 mil personas en Michoacán
• La epidemia duró poco más de un mes y en los primeros días de noviembre, las cifras de los decesos comenzaron a descender.

Total de muertos: medio millón de mexicanos


Cuando se celebra la muerte con sus leyendas

Cuando se celebra la muerte con sus leyendas
Ángeles González Gamio
Cronista de la Cd de México.
Autora de los libros: Charlas de café con Josefa Ortiz de Domínguez y Orígenes de nuestra ciudad
Correo: secretosycafe@gmail.com


 

Las direcciones que podrían tomar los muertos prehispánicos son:
- El Tlalocan o paraíso de Tláloc, dios de la lluvia. A este sitio se dirigían aquellos que morían en circunstancias relacionadas con el agua
- El Omeyocan, paraíso del sol, presidido por Huitzilopochtli, el dios de la guerra. A este lugar llegaban sólo los muertos en combate
- El Mictlán, destinado a quienes morían de muerte natural. Lugar donde descansaban o desaparecían las almas de los muertos.

LEYENDAS:
1. La llorona:
Se dice que existió una mujer indígena que tenía un romance con un caballero español. Fruto de esta pasión, nacieron tres niños, que la madre atendía siempre en forma devota. Cuando la joven comienza a pedir que la relación sea formalizada, el caballero la esquivaba, quizás por temor al que  dirán. Dicho y hecho, un tiempo después, el hombre dejó a la joven y se casó con una dama española de alta sociedad. Cuando la mujer se enteró, dolida y totalmente desesperada, asesinó a sus tres hijos ahogándolos en un río. Luego se suicida porque no soporta la culpa. Desde ese día, se escucha en la Ciudad de México, el lamento lleno de dolor de la joven en el río donde esto ocurrió. Luego de que México fuera establecido, comenzó un toque de queda a las once de la noche y nadie podía salir por temor a la Llorona.

2. La mujer herrada:

Vivía en la ciudad de México un buen sacerdote, acompañado de su ama de llaves, quien se encargaba de las tareas domésticas. Un herrero, el mejor amigo del buen capellán, desconfiaba instintivamente de la vieja ama de llaves, y así hubo de decírselo al cura, instándole repetidas veces para que la despidiera, aunque el sacerdote no llegó nunca a hacer caso de tales advertencias y consejos. Una noche, cuando ya el herrero se había acostado, llamaron a su puerta violentamente, y al abrir encontró a dos hombres de color que llevaban una mula. Aquellos hombres rogaron al herrero que pusiera herraduras al animal, que pertenecía a su buen amigo el sacerdote, quien había sido llamado inopinadamente para emprender un viaje. Satisfizó el herrero el deseo de los desconocidos herrando la mula; y, cuando se alejaban, tuvo ocasión de ver que los indios castigaban cruelmente al animal. Intrigado e inquieto pasó la noche el herrero y a primera hora del día siguiente se encaminó a casa de su buen amigo el sacerdote. Largo rato estuvo llamando a la puerta de la casa, sin obtener respuesta, hasta que el capellán fue a franquearle el paso con ojos soñolientos, señal evidente de que acababa de abandonar el lecho. Enterado por el herrero de lo que sucedió aquella noche, le manifestó que él no había efectuado viaje alguno ni tampoco dado orden para que fueran a herrar la mula.
Después, ya bien despierto, se rió el buen capellán muy a su gusto, de la broma de que había sido objeto el herrero. Ambos amigos fueron al cuarto del ama de llaves, por si ésta estaba en antecedentes de lo ocurrido. Llamaron repetidas veces a la puerta, y como nadie les contestara, forzaron la cerradura y entraron en la habitación.
Un vago temor les invadía al franquear el umbral y una emoción terrible experimentaron al hallarse dentro del cuarto. El espectáculo que se ofreció ante sus ojos era horrible. Sobre la cama, yacía el cadáver de la vieja ama de llaves que ostentaba, clavadas en sus pies y manos, las herraduras que el herrero había puesto la noche anterior a la mula.

3. El puñal del conquistador
Hombre muy rico fue don Juan Fernández Maldonado. En el juego, el vino y en las mujeres gastó inútilmente sus riquezas y pronto dio al traste con casa y hacienda. Las encomiendas, las minas, las casas, los vastos campos de labor y de ganado, fueron lo primero que quitaron a don Juan Fernández Maldonado sus acreedores y luego salieron de su poder, poco a poco, las mil suntuosidades que alhajaban su casa mayorazga quedó sin nada.
Como estaba pobre, todos los de su amistad lo abandonaron; pues no hay amigo ni hermano si no hay dinero en mano. Buscaba una tarde afanosamente por toda la casa, algo que vender para saciar su constante deseo de vino, y en una sala polvorienta encontró un puñal en un viejo cajón. Magnífico era este puñal. La empuñadura y los gavilanes eran una exquisita filigrana, una joya de plata con los delicados relumbres de esmaltes azules. Buen dinero le darían por él.
Alzó la cabeza don Juan y vio el retrato de su remoto abuelo, el conquistador don Pedro López de Alcántara. Con ese mismo puñal estaba retratado; entre las manos lo tenia casi con delicadeza. De este retrato siempre lamentó con rabia la pésima ocurrencia del ascendiente suyo que lo mandó pintar en el muro de aquella sala: él lo hubiese querido vender como vendió, a buen precio, los otros de sus antepasados, pero éste, con la casa se iría sin aumentarle en nada su valor. Era imponente el retrato del viejo conquistador. Tenía una severidad adusta, destacándose con rasgos autoritarios sobre el fondo encarnado de una espesa cortina.
El autor pintó en el muro a don Pedro López de Alcántara como fue en vida; frío, seco, intransigente y grave. Don Juan veía con fijeza el enorme borlón negro y plata que pendía muy pomposo de la cintura y que sujetaba el puñal cincelado, el mismo que él tenía en sus manos y que pronto iba a dar a las de un mercader que pagaba bien.
Con desconocido estupor miraba el puñal del retrato, y presentía que algo estaba por suceder. Se iba a marchar don Juan a vender el puñal, para apostar, lo que por él diesen. Pero, de pronto, lanzó un grito despavorido, desesperado, grito de dolor que corrió, levantando ecos, por entre el amplio silencio del caserón. Al grito acudieron rápidos dos amigachos que lo aguardaban por ahí, y pasmados se hallaron ante don Juan que yacía tendido en el suelo. Su frente estaba hundida por un fuerte golpe, y la cara toda llena de sangre que le manaba abundante de la herida. En el filo del afiligranado puñal del retrato también había sangre que chorreaba a lo largo de la pared, hasta el suelo…


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