Cuentahabientes, estamos arrancando el año y sé que muchas de ustedes traen esa cosquillita, entre el recalentado y las uvas, seguramente se plantearon metas que van más allá de lo personal. Quizás hoy, sentadas en su chamba, se están preguntando ,¿realmente quiero estar aquí otro rato?
Si están en esa etapa, donde muchas estamos atravesando divorcios, lidiando con los calores de la menopausia o simplemente redescubriendo quiénes somos, el trabajo no es solo un lugar donde «ganamos dinero». Es donde invertimos nuestro tiempo, nuestra energía y nuestra salud mental. Por eso, hoy vamos a hablarles de por qué crecer, a veces, implica tener el valor de moverse.
¿Estás cómoda o estás estancada?
El primer paso es la honestidad, puede que no odies tu trabajo, pero ¿te sigue retando? ¿te emociona? , si te quedaras ahí dos años más, ¿llegarías a ese puesto que quieres desempeñar?
Este tema no es para quienes se sienten víctimas del sistema, es para las que entienden que la trayectoria profesional no es una casualidad, sino una construcción de decisiones valientes. El cambio rara vez empieza porque todo esté «pésimo»; empieza porque lo que antes te funcionaba, hoy ya te queda chico.
El costo emocional de soltar
Moverse da miedo, especialmente porque un cambio laboral activa los miedos humanos: la supervivencia económica, el temor a que la salud se afecte por el estrés, la pérdida de vínculos con compañeros, el miedo a perder el reconocimiento ganado y la crisis de identidad (¿quién soy si ya no soy la directora de tal empresa?).
Soltar una identidad conocida para enfrentar la incertidumbre requiere inteligencia emocional . Las decisiones importantes no se toman desde la prisa emocional ni desde el cansancio; se toman desde la estrategia. Si sienten que no tienen claridad, no es momento de renunciar, es momento de prepararse.
La estrategia, no es improvisar, es planear
Si ya decidieron que su ciclo terminó, no se lancen al vacío sin paracaídas. Un reclutador de alto nivel no busca solo experiencia, busca claridad. Necesitan una narrativa profesional coherente: ¿por qué buscan el movimiento? ¿qué impacto real con números y resultados medibles han generado en su puesto actual?
Para las cuentahabientes que están buscando su primer empleo o que quieren reingresar al mercado laboral, el consejo es el mismo: su CV no es una novela, es un documento de resultados. Y su perfil de LinkedIn no es para lucirse (show off), es para comunicar valor y coherencia.
Las 3 rutas para evolucionar
No todos los cambios significan irse a otra empresa, analicen estas vías:
- Movimiento interno: cambiar de área o rol dentro de la misma organización. Es menos arriesgado porque ya conocen el terreno.
- Movimiento lateral externo: mismo nivel, pero en otra empresa. Sirve para diversificar su experiencia y fortalecer su posición en el sector.
- Movimiento ascendente: mayor responsabilidad, ojo: el error común es querer subir al siguiente escalón sin haber consolidado el actual.
Pasos accionables para este trimestre
El primer trimestre del año es cuando más movimientos hay en el mercado laboral. Si quieren ser parte de ese 40% que busca evolucionar, hagan lo siguiente:
- Definan el ¿para qué?: no huyan del cansancio, corran hacia una visión.
- Construyan su narrativa: ¿cómo impactan en el negocio y hacia dónde van?
- Revisen su entorno: ¿están emocional y financieramente listas? ¿su pareja o familia las apoya en esta transición?
Recuerden que el mercado no premia la urgencia, premia la claridad. Cambiar de trabajo no da miedo porque no sepan hacerlo, da miedo porque las obliga a soltar certezas.
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