La estabilidad emocional puede ser un gran salvavidas en nuestra vida, aquí les vamos a contar todo sobre esto.
Seguramente muchas de ustedes han sentido que, cuando la vida se pone color de hormiga —ya sea por un duelo, una crisis personal, incertidumbre laboral o una enfermedad—, lo primero que se desmorona no es la agenda, sino la paz mental. Pues les tenemos una noticia: lo primero que se desordena no es su vida, es su cerebro.
La rutina, el cerebro y la estabilidad emocional
Muchas veces pensamos que la rutina es aburrida, pero en realidad, es un sistema nervioso con agenda. En esos tiempos difíciles donde la ansiedad colectiva nos respira en la nuca, tener una estructura es vital para mantener la salud mental a salvo.
¿Qué le pasa a nuestro cerebro cuando todo sale mal?
Cuando vivimos bajo un estrés prolongado, nuestro cuartel general (el cerebro) entra en pánico. Esto es lo que sucede allá adentro:
- La amígdala se vuelve la jefa: Se activa de forma constante el centro del miedo.
- Inundación de cortisol: Aumenta esta hormona del estrés, manteniéndonos en alerta máxima.
- Apagón del lóbulo prefrontal: Esta área, que es la encargada de tomar decisiones, regular impulsos y ayudarnos a planear, disminuye su actividad.
El resultado es que el cerebro entra en modo supervivencia, no en modo reflexión. Por eso sentimos esa dificultad para concentrarnos, un agotamiento mental brutal y la sensación de estar «a la deriva».
Cómo la rutina calma la alarma cerebral
Cuentahabientes, la rutina le avisa al cerebro que hay zonas seguras del día. No es control obsesivo; es estabilidad biológica. Aquí les digo cómo lograrlo sin morir en el intento:
Un paso a la vez (literalmente). Pensar en «recomponer mi vida» satura al sistema nervioso. El cerebro tolera mucho mejor las tareas pequeñas y concretas.
- No digas: «Tengo que empezar de cero».
- Dí: «Hoy me baño, hoy como algo nutritivo, hoy llego a esta cita».
- Neurodato: Dividir acciones reduce la activación de la amígdala y aumenta tu sensación de control.
Amiguen a su calendario
Cuando todo es incierto, el cerebro necesita predictibilidad. Despertar, comer y dormir a la misma hora le dice a tu sistema: «esto ya está resuelto». Escribir sus horarios de ejercicio, trabajo y descanso es autocuidado neurológico.
El movimiento es medicina
No esperen a tener ganas; el cerebro funciona al revés: primero acción, luego motivación. Moverse reduce el cortisol y aumenta la serotonina y dopamina. No tiene que ser una hora de pesas; puede ser caminar, bailar en casa o hacer yoga. Todo cuenta.
No cancelen solo por «no tener ganas»
Esto es clave. Cuando dejamos que la emoción mande, reforzamos el circuito del miedo y el cerebro aprende que «huir» alivia. A menos que se sientan en peligro real, intenten cumplir con sus planes para no dejar que la ansiedad tome el control total.
Beneficios vs. Riesgos: El balance perfecto
| Pros de la rutina | Contras (cuando se usa mal) |
| Aporta control interno ante el caos exterior. | Puede volverse rígida y generar culpa. |
| Mejora el sueño y la energía mental. | Puede usarse como evasión emocional. |
| Sostiene tu identidad en los cambios. | Si es muy exigente, provoca abandono. |
Bajen la velocidad y elijan su entorno
Cuando estamos desreguladas, reaccionamos desde el miedo y decimos cosas que luego lamentamos. Pausar 24 horas antes de responder no es debilidad, es madurez emocional y protección para su sistema nervioso.
Además, cuentahabientes, recuerden que el cerebro es social. Rodéense de personas estables y congruentes; estar cerca de gente que admiran es una forma silenciosa de terapia.
En tiempos difíciles, la rutina no es una cárcel, es el suelo que recuperas cuando sentías que lo habías perdido. Repetir lo esencial no es aburrido: es profundamente inteligente.
Especialista: Pablo León. Médico cirujano especialista en psiquiatría y neuropsiquiatría. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores y jefe del laboratorio de psiquiatría experimental del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.
TW: @psiquiatrialrs / IG: @psiquiatrialrs / WEB: psiquiatrialrs.com // T. 55 1545 4240