Hay marcas que sentimos intocables: las conocemos, las usamos y crecimos con ellas. Por eso mismo nos sorprende cuando un día, simplemente, se apagan. Hoy les vamos a contar sobre cuatro marcas que, de una u otra forma, dijeron adiós o se transformaron radicalmente en 2025: Jüsto, Movistar, Claire’s y Forever 21.
Casi siempre, cuando un negocio empieza a colapsar, es por tres razones: dejó de ser importante o distinto, prometía algo que no cumplía, o simplemente nadie lo tenía presente cuando importaba.
Jüsto: El súper que se topó con la realidad
Era una idea deliciosa: hacer el súper desde casa y recibirlo sin filas. En pandemia esto fue música para nuestros oídos y crecieron muchísimo en México, Brasil y Perú. El problema, cuentahabientes, es que una cosa es cumplirle a la suegra y otra a toda una colonia. En este negocio, el producto no es «tener jitomates», sino entregarlos a tiempo y sin que lleguen magullados.
Al escalar, el inventario y la logística se volvieron una bestia difícil de dominar. Cuando la experiencia se vuelve inconsistente, dejamos de pedir. El 15 de diciembre de 2025 anunciaron su cierre en México porque les fue imposible sostener su promesa. La lección es clara: la venta más importante es la segunda, porque es cuando el cliente confirma que puede confiar en ti.
Movistar: El retador que se cansó de luchar
Llegaron a inicios de los 2000 con la bandera de ser la alternativa, especialmente tras tomar el control de Pegaso en 2002. Pero se metieron con un «grandote» que ya tenía instalado casi el 80% del mercado. Cuando no logras ser claramente distinto, caes en la tentación de competir solo con precios, promociones y descuentos.
Eso mueve gente, pero te mata la cartera. En 2025, su salida de México se aceleró y ahora están en proceso de venderse a Virgin Mobile. Aprendamos algo: no le ganas al gigante en su propio juego; si vendes lo mismo que los grandes, terminas compitiendo por precio, y ahí el grande siempre aguanta más.
Claire’s: De ritual a «tienda de cositas»
Para muchas de nosotras, Claire’s no era solo accesorios, era un ritual: el primer piercing y ese momento de sentirnos grandes. Llegaron a tener casi 2,750 tiendas en el mundo, pero la adolescencia cambió. El centro comercial ya no es el plan principal, las compras son digitales y las tendencias vuelan en TikTok.
Lo que antes era único, ahora se consigue más barato y rápido sin salir de casa. Claire’s perdió su significado y se convirtió en un almacén de cosas. Por eso, en 2025 volvieron a entrar en bancarrota en Estados Unidos. Su negocio no vive en el producto, vive en el significado; cuando este se va, el cliente simplemente te olvida.
Forever 21: Cuando la rapidez te rebasa
Fue el símbolo millennial de verse increíble sin quedarse en ceros. En 2015 estaban en la cima con ventas millonarias, pero el mundo se volvió más rápido. Plataformas como Shein y Temu normalizaron precios absurdos y compras digitales sin fricción. Tener tiendas físicas enormes se volvió un peso por las rentas y la operación.
Pero el golpe final fue que sus tiendas dejaron de ofrecer una experiencia real. Si tu tienda es solo «un lugar con ropa», nadie irá si puede comprar desde el sofá. Si vas a tener un espacio físico, tiene que ser una razón para salir de casa.
Cuentahabientes, el resumen es sencillo: tienen que ser especiales para no ser intercambiables, tienen que ser recordadas para que las elijan, y deben cumplir lo que prometen porque la confianza se gana con consistencia.
Especialista: Carlos Agami. Experto en experiencia de cliente, servicio y ventas. Es autor de los libros: Estoy para servirte y Vende más, y fundador de Shopology, la agencia de experiencia del cliente para Latinoamérica. Lleva 17 años ayudando a más de 100 mil personas a servir mejor para lograr mejores resultados en sus negocios.
IG: carlos.agami X: @carlosagami