Si ustedes o alguien que conocen está en el viaje de los nuevos medicamentos para perder peso, alto ahí. Tienen que leer esto antes de que les salga la Ozempic Face.
Seguro han escuchado el término por todos lados: el famoso «Ozempic Face». Y es que, aunque estamos en una era donde la ciencia nos está dando herramientas impresionantes para combatir la obesidad, no todo es miel sobre hojuelas.
Platicamos con el Cirujano Plástico Abel de la Peña, quien nos abrió los ojos sobre lo que realmente está pasando en nuestro cuerpo y cómo podemos salvar nuestra apariencia (y nuestra salud) en el proceso.
¿Qué son exactamente los GLP-1?
Para entender el problema, hay que entender la solución. Los GLP-1 son hormonas que nuestro propio cuerpo produce en el intestino delgado y en el colon. Se liberan naturalmente después de que comemos, principalmente cuando le entramos a los carbohidratos y a las grasas.
Estas hormonas son unas verdaderas «multitasking» en nuestro sistema:
- En el Páncreas: Estimulan la insulina y bajan el glucagón para controlar la glucosa.
- En el Estómago: Retrasan el vaciamiento gástrico. Esto hace que la glucosa pase más lento a la sangre.
- En el Cerebro: Aumentan la saciedad y quitan el hambre.
- Resultado final: Favorecen la pérdida de peso y mejoran cañón la sensibilidad a la insulina.
Ahora, si nosotros ya las producimos, ¿por qué tomarlas? Pues resulta que nuestras hormonas naturales duran apenas unos minutos antes de que unas enzimas llamadas DPP-4 las destruyan. Los fármacos como la liraglutida, semaglutida o dulaglutida están diseñados para resistir a esas enzimas y actuar por mucho más tiempo.
El drama del «Ozempic Face» y el «Ozempic Body»
Aquí es donde entra la parte que nos preocupa frente al espejo. La pérdida de peso con estos tratamientos es tan brutalmente rápida que la piel simplemente no tiene chance de compensar la falta de volumen.
Perdemos elasticidad y la piel se cae porque se queda sin el soporte de la grasa. No solo pasa en la cara (donde nos vemos demacradas o más grandes de edad), también sucede en brazos, abdomen, glúteos y busto. Es el efecto dominó de la pérdida de volumen.
¿Qué sí funciona para recuperar la firmeza?
Si están en pleno proceso y notan que la flacidez empieza a asomarse, el Dr. Abel de la Peña nos dice que hay opciones maravillosas antes de llegar al quirófano:
- Radiofrecuencia médica de alta potencia: Calienta la dermis profunda para contraer el colágeno que ya tienen y fabricar nuevo. Es ideal para abdomen o brazos que están empezando a ponerse «flojos».
- Ultrasonido focalizado (HIFU): Perfecto para la papada post-pérdida de peso o esa «Ozempic face light». Crea microlesiones que obligan a la piel a retractarse.
- Bioestimuladores de colágeno: ¡Ojo aquí! Estos no rellenan, son como «arquitectos» que engañan al cuerpo para que produzca colágeno solito. Son oro puro para caras adelgazadas y glúteos que perdieron su forma.
- Enzimas y lipolíticos: Solo sirven si todavía queda un poquito de grasa. Si lo que les sobra es pura piel, estas no son para ustedes.
¡Alerta Quirúrgica! Lo que nadie les dice
Cuentahabientes, esta es la parte más importante si están pensando en hacerse algún «arreglito». Estos fármacos cambian las reglas del juego en el quirófano y pueden poner en riesgo su vida si no son honestas con su especialista.
Debido a que el vaciamiento gástrico se vuelve lentísimo, el ayuno tradicional de 8 horas ya no es suficiente. Se han documentado casos donde, tras 12 horas de ayuno, el estómago sigue lleno. Esto aumenta el riesgo de una complicación mortal llamada aspiración pulmonar durante la anestesia.
Tiempos de suspensión obligatorios antes de una cirugía:
- Liraglutida (Saxenda): Suspender al menos 3 días antes.
- Semaglutida (Ozempic, Wegovy): ¡Urge suspender 2 semanas antes! Es la que más riesgo presenta.
- Tirzepatida (Mounjaro): Al ser la más potente, la suspensión debe ser rigurosa y coordinada con el anestesiólogo.
¿Cuándo es momento de entrar al quirófano?
La regla de oro del Dr. De la Peña es la paciencia: El mejor momento para operarse es cuando el peso ya se estabilizó por al menos 6 meses. Si se operan antes, están tirando su dinero porque el cuerpo seguirá cambiando y la cicatriz se puede arruinar.
Además, ¡cuidado con la nutrición! Muchos pacientes llegan con la proteína por los suelos y las vitaminas en el olvido. Primero hay que reconstruir por dentro para que la cirugía por fuera sea un éxito.
Las cirugías estrella post-pérdida de peso:
- Abdominoplastia: La reina para corregir el «abdomen de globo desinflado». Define cintura y quita la piel sobrante que ninguna máquina va a eliminar.
- Lifting de brazos y muslos: Para cuando el gimnasio ya no puede hacer nada por esa piel que cuelga.
- Lifting facial: Para reposicionar los tejidos de la cara y, a veces, se combina con injertos de grasa para devolver esa juventud que el peso se llevó.
Cuentahabientes, los GLP-1 son herramientas maravillosas, pero no diseñan el cuerpo final. Ese diseño se hace con estrategia, buena alimentación y, cuando es necesario, de la mano de los mejores expertos. ¿Ustedes ya notaron cambios en su piel? ¡Cuéntenme todo!
Especialista: Dr. Abel de la Peña. Director del Instituto de Cirugía Plástica del Hospital Ángeles de las Lomas. Cirujano Plástico y Reconstructivo, certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.
TW: @Abel_dp / IG: docjoseabel / WEB: institutodecirugiaplastica.mx / T: 55 52 46 96 40