Erotomania

Erotomanía: la razón por la que tu amiga cree que todos quieren con ella

Seguro hemos conocido a alguien que está obsesionada porque siente que todo el mundo la pretende, y peor aún, su artista favorito, este trastorno se llama Erotomanía.

febrero 6, 2026

Vamos a tocar un tema que parece sacado de un guión de una película de suspenso de Hollywood, pero que es una realidad psicológica más común de lo que creen: erotomanía.

Welcome!!! Ya saben que nos encanta desmenuzar la mente humana, entender nuestras emociones y, sobre todo, ponerle nombre a esas cosas que a veces nos pasan y no sabemos ni por dónde empezar a explicar.

Por eso les vamos a contar sobre la erotomanía. Y no, no tiene nada que ver con ser «muy apasionada» o tener un lívido alto. Es algo mucho más profundo y, si no se detecta a tiempo, puede complicarnos la vida de una manera impresionante.

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¿Qué es exactamente la erotomanía?

Imaginen que están convencidas, con cada fibra de su ser, de que esa persona —tal vez un jefe, un conferencista famoso, un actor que ven en redes sociales, un desconocido con el que cruzaron mirada en el súper o ¡hasta su ex!— está perdidamente enamorado de ustedes. Pero no es una «corazonada», es una certeza absoluta, a pesar de que esa persona no les haya dirigido la palabra o, peor aún, les haya dicho claramente que no le interesan.

La erotomanía es un trastorno delirante en el que una persona tiene la creencia fija y falsa de que otra persona (generalmente alguien de un estatus social o profesional superior) tiene sentimientos románticos hacia ella. En psicología, también se le conoce como el Síndrome de de Clérambault.

Para nosotras, que somos intensas, entregadas y que a veces nos encanta idealizar el amor, la línea puede parecer delgada, pero la erotomanía cruza el umbral de la realidad. No es un «crush», es un delirio.

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Las señales de alerta: ¿Cómo identificarlo?

Cuentahabientes, hay que tener los ojos muy abiertos. No queremos que se nos asusten, pero sí que aprendan a diferenciar la admiración sana de una obsesión que ya requiere atención profesional. Aquí les dejo las señales típicas:

  • Interpretación de mensajes ocultos: Crees que cuando ese «alguien» publica una frase en Instagram o usa una corbata de cierto color, te está enviando una señal secreta solo para ti.
  • Aislamiento de la realidad: Aunque la persona te bloquee, te ignore o incluso pida una orden de restricción, tú piensas que lo hace «para probar tu amor» o porque «alguien más lo está obligando a alejarse».
  • Vigilancia constante: Revisar sus redes sociales cada cinco minutos, saber dónde está y justificar cualquier comportamiento suyo como un gesto romántico hacia ti.
  • La certeza de la «superioridad»: Casi siempre el objeto del afecto es alguien inalcanzable o de alto perfil.
  • Falta de reciprocidad real: No hay una relación real, ni citas, ni mensajes directos de ida y vuelta que confirmen el vínculo, pero en tu mente, el romance es más real que el café que te tomas en la mañana.

¿Por qué nos pasa esto a las mujeres?

Aunque este trastorno puede afectar a cualquier persona, históricamente se ha documentado mucho en mujeres. Muchas veces tiene que ver con carencias afectivas profundas, soledad o una necesidad inmensa de validación. En un mundo donde a veces nos sentimos invisibles, el cerebro puede crear esta fantasía para hacernos sentir «especiales» o «elegidas» por alguien importante.

Es una forma de escape. Pero, ¡ojo!, porque vivir en una fantasía nos impide construir relaciones reales con personas que sí están dispuestas a querernos de verdad, frente a frente y sin códigos secretos.

¿Cómo evitar caer en este ciclo y qué hacer si ya es grave?

Si sienten que están empezando a obsesionarte con alguien de una manera que les quita paz, o si conocen a una amiga que está perdiendo el piso, aquí hay pasos fundamentales para recuperar el control:

El baño de realidad (Reality Check)

Cuentahabientes, busquen a su amiga la más sincera, esa que no les anda con rodeos, y cuéntenle lo que sienten. Si ella les dice: «Oye, eso no está pasando, estás imaginando cosas», escúchenla. La opinión externa es vital para romper el delirio.

Contacto cero

Si la obsesión es con alguien que conocen en la vida real, hay que cortar por lo sano. Dejen de seguir a esa persona en redes. Nada de «solo ver su story para ver cómo amaneció». La distancia digital es el primer paso para la sanidad mental.

Terapia de inmediato

Aquí no valen los remedios caseros ni los consejos de «ya se te pasará». La erotomanía es un tema de salud mental que requiere acompañamiento profesional. Un terapeuta les ayudará a entender qué vacío están intentando llenar con esa fantasía.

¿Existe un tratamiento?

¡Claro que sí! No hay por qué vivir sufriendo en un laberinto mental. El tratamiento suele ser una combinación de:

  • Terapia Cognitivo-Conductual: Para identificar esos pensamientos distorsionados y aprender a reemplazarlos por ideas basadas en la realidad.
  • Apoyo Psiquiátrico: En casos donde el delirio es muy persistente o forma parte de otro cuadro clínico, la ayuda de un especialista que pueda recetar lo necesario es fundamental para equilibrar la química cerebral. (Recuerden que aquí no usamos términos de botica, sino que buscamos soluciones integrales con expertos).
  • Red de apoyo: Rodearse de personas que las amen y las mantengan conectadas con el «aquí y el ahora».

El amor propio es la mejor vacuna

Cuentahabientes, la erotomanía nace de buscar afuera lo que sentimos que nos falta adentro. Cuando trabajamos en nuestro empoderamiento, en nuestra carrera, en nuestras amigas y en nuestra propia felicidad, no necesitamos inventarnos romances de película para sentirnos valiosas.

Ustedes ya son increíbles. No necesitan que un «alguien» inalcanzable las valide a través de señales inexistentes. El amor de su vida son ustedes mismas, y ese es el único romance que nunca debe basarse en un delirio.

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