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Saltadores de esquí recurren a «aumentos» en las Olimpiadas

Un rumor de los saltadores de esquí en los juegos olímpicos de invierno, se hizo viral por aumentar su pene para hacer trampa.

febrero 9, 2026

Si creían que en el mundo del deporte ya lo habíamos visto todo, esto parece sacado de película, pero es la polémica que tiene a todo el mundo de cabeza en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026.

Resulta que todos están hablando de lo que ya llaman el «Penisgate». Hay rumores que algunos saltadores de esquí podrían estar recurriendo a inyecciones de ácido hialurónico en sus partes íntimas para ganar ventaja en la competencia. Y ustedes se preguntarán: «¿qué tiene que ver eso con esquiar?». Pues mucho más de lo que imaginamos, y es que tiene relevancia física y, por supuesto, la desesperación por ganar.

¿Cuál es el motivo de hacer estos «aumentos»?

En el salto de esquí, cada milímetro cuenta. La clave de este deporte no es solo la fuerza, sino la aerodinámica, los atletas necesitan «volar» lo más lejos posible, y para eso usan trajes que funcionan casi como un paracaídas.

El reglamento es súper estricto: los trajes se fabrican a medida según las dimensiones corporales del atleta, medidas con un escáner 3D. Aquí es donde entra la trampa: si un atleta logra que su entrepierna parezca más grande durante la medición (inyectándose rellenos estéticos como el ácido hialurónico), el escáner registrará una medida mayor. Esto les permite usar un traje con más superficie de tela.

¿El resultado? un «efecto vela» más potente. Se estima que ganar solo un par de centímetros en el traje puede traducirse en volar hasta 5 metros más lejos. ¡En un deporte donde las medallas se deciden por centímetros, eso es una gran diferencia!.

El rumor y la realidad

Aunque la Federación Internacional de Esquí ha salido a decir que esto es un «rumor salvaje» y que no tienen pruebas de que alguien lo esté haciendo, la Agencia Mundial Antidopaje ya puso el ojo en el asunto.

No es la primera vez que intentan hacer trampa con los uniformes. El año pasado ya hubo suspensiones en el equipo noruego por manipular las costuras, pero pasar de hilos reforzados a inyectarse el cuerpo con sustancias de belleza para «engañar» a un escáner… eso ya es otro nivel de locura.

¿Cuáles son los riesgos de las

Los médicos ya advirtieron que estas prácticas no son ninguna broma. Inyectarse esas sustancias en una zona tan delicada sin una razón médica o con un profesional puede causar:

  • Inflamación crónica (que no es la que sirve para ganar, sino de la que duele).
  • Deformidades y pérdida de sensibilidad.
  • Infecciones graves.

Imaginen el nivel de presión que sienten estos hombres para llegar a considerar un aumento, nos hace pensar mucho en los límites del éxito y en cómo la ambición nos nubla el juicio. Por ahora, los controles se han endurecido, desde 2024 hay microchips en los trajes y verificaciones antes y después de cada salto, pero la duda ya quedó en el aire.

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