micromanagement-jefe

Micromanagement:¿cómo sobrevivir al jefe que lo hace?

Esta es la forma de control que muchos jefes aplican al momento de trabajar, estar supervisando constantemente lo que haces puede tener un impacto negativo, ¿cómo lidiar con esto?

febrero 26, 2026

¿Cómo hacerle para que el micromanagement no les quite la paz en su chamba? Sigan estos consejos y verán los resultados. 

Cuentahabientes, cuantas veces, están en la oficina, tratando de concentrarse en esa entrega importante, y de pronto sienten la sombra de su jefe o jefa justo detrás de su hombro. «Oye, ¿cómo vas con el reporte?», «¿ya mandaste el mail?», «¿por qué decidiste poner ese color?» y así un cuento de nunca acabar.

Si sienten que tienen a un micromanager respirándoles en la nuca, aquí les vamos a contar qué es esto, y cómo recuperar su paz mental y, sobre todo, su autonomía profesional.

No dejen de leer: 8 cosas que no debemos de hacer en la chamba

¿Qué es micromanagement y cómo afecta el desempeño?

Si sienten que en la chamba no las dejan ni respirar, es porque seguramente están lidiando con el micromanagement. Este es un estilo de gestión donde el control excesivo de cada paso que damos se vuelve una pesadilla. Los líderes que operan así se enfocan más en el proceso minucioso que en los resultados reales, interviniendo constantemente en decisiones que nosotras, como profesionales, podríamos resolver de forma autónoma.

Aunque traten de justificarlo diciendo que es para «evitar errores», la verdad es que esta micro gestión laboral nos limita la iniciativa, frena nuestro crecimiento y termina por quebrar la confianza dentro del equipo. Con el tiempo, este enfoque afecta la productividad y el liderazgo de cualquiera, porque cuando el control sustituye a la colaboración, todos salen perdiendo.

También pueden leer:¿Cuando cambiar de chamba?

Anticípense a la pregunta del diario

El micromanager vive con una ansiedad constante por saber qué está pasando. Si ya saben que todos los días a las 9 de la mañana les van a preguntar «¿en qué vamos?», den el primer paso. Manden un mensaje o un correo rápido a las 8:45 con el estatus, los siguientes pasos y si hay algún riesgo. Al darles la información antes de que la pidan, les están quitando el impulso de «perseguirlas».

Visibilidad sin «bombardeo»

Muchas veces, estas personas sienten que si no están en la cadena de correos, las cosas no están pasando. Denles visibilidad, pero con límites. Pueden ponerlos en copia, o enviarles un (para su información) en temas clave, pero siempre aclaren: «solo para tu conocimiento, no requiere acción de tu parte». Así, ellos sienten que tienen el control de la información sin que esto se convierta en un ir y venir infinito de comentarios e intervenciones, que no las dejan hacer su chamba bajo su criterio.

No dejen de leer: Indefensión aprendida: ¿por qué dejamos de tratar de ser mejores?

Creen un momento para revisión

La incertidumbre es el peor enemigo de un jefe controlador. Propongan una cadencia clara: «te voy a enviar una actualización todos los lunes y miércoles por la tarde, y solo te buscaré de inmediato si algo está en riesgo». Cuando establecen este orden, el cerebro de la otra persona se relaja porque ya sabe cuándo recibirá noticias, y ustedes ganan horas de trabajo profundo sin interrupciones.

Enfrenten a su jefe y hagan la pregunta incomoda

A veces sí es necesario sentarse a platicar con el jefe y tocar el tema de una, porque puede que ni haciendo lo anterior, esto mejore, y ustedes no tienen porqué lidiar con la ansiedad y poca delegación de su jefe, mejor pregúntenle directamente:»¿en qué decisiones quieres estar presente al 100% y en cuáles prefieres que yo avance de forma independiente?».

Una vez que lo acuerden, manden un correo de seguimiento: «conforme a lo que acordamos, yo me encargo de tal cosa de principio a fin, y te consultaré solo para esto y esto». Tener esto por escrito es su mejor defensa cuando quieran volver a intervenir en todo, hay que tratar de romperles este patrón para no estar presas de un jefe que no las deja trabajar bajo su criterio.

Cuentahabientes, tener que poner límites en el trabajo no es ser rebeldes, es tener autorespeto. Su energía y trabajo también válido e importante, y es un reto de la vida adulta enfrentarse a jefes que no siempre tienen el mejor liderazgo, no lo hagan suyo y no duden de sus capacidades laborales, esto es solo un tema de ansiedad o personalidad en sus jefes. 

No dejen de leer:

únete a nuestra comunidad

febrero 26, 2026