¿Cuántas veces no se han dado de topes porque se saltaron días de ejercicio, o peor, no siguieron su dieta como habían planeado? Y déjenme decir algo, una de las cosas que más nos cuesta trabajo cambiar es la forma en como percibimos la nutrición. Siempre creemos que se trata de quitar, de prohibir y de eliminar drásticamente, cuando la realidad es otra. Por eso es que escuchando el podcast de Bendita Nutrición de Martha Debayle podcast con Bea Boullosa y Nicolás Mier y Terán es que entendí el por qué de todo esto y cómo es que algo tan básico como los probióticos crean nuestro punto de partida.
Para empezar, Bea explicaba que cuando hablamos de probióticos, estamos hablando literalmente de vida. La palabra viene de “pro”, a favor, y “bios”, vida. Y no es casualidad que son bichitos vivos que trabajan desde nuestra boca hasta el intestino. El problema es que durante años nos enseñaron a tenerles miedo a los microorganismos, cuando en realidad muchos de ellos son indispensables para que todo funcione bien.
De hecho, algo que explicaba Nico es que el intestino es una comunidad completa de microorganismos, básicamente son familias totalmente diferentes que cumplen una función distinta y que ayudan a nuestra flora intestinal.
E hilado a esto, algo que se me hacía súper interesante es que cuando no le damos a nuestro intestino grasas, carbohidratos y demás por querer ahorrárselos, llega la subida de peso y una microbiota con problemas para tomar los beneficios de estos.
Por eso, antes de ponerse en modo restricción con las famosas dietas detox o la dieta de los jugos (porque ya los conozco), es importante que sepan que lo único que van a lograr con esto es destruir sus microorganismos buenos. Pero como decía Nico, no se vayan tan lejos, con un fin de semana de parranda, es suficiente para que tengan cambios en su microbiota.
Y algo clave que mencionaban es que tomar probióticos puede ser ese diferenciador, por eso es fundamental elegir los correctos como Lifeway Kéfir que:
- Tiene 12 cepas de microorganismos, que btw, cada una cumple tareas diferentes, como mejorar su estado de ánimo, aprovechar mejor las vitaminas y minerales
- Gracias a que sus microorganismos vienen vivos y empiezan a trabajar desde el momento en que se lo toman, cuidan a la de ya todo el tracto digestivo
- Ayudan al porcentaje de grasa, a bajarle a la inflamación, mejorar el colesterol, producir neurotransmisores para un mejor descanso y más
- Y algo que me encanta es que es ideal para intolerantes a la lactosa porque es hasta 99% libre de lactosa, así que olvídense de los malestares.
Como tip extra: por nada del mundo lo calienten. Si el kéfir está cerca del calor, los microorganismos se mueren y pierden sus beneficios.
Así que si quieren mejorar su digestión, descanso, tener más claridad mental y hasta cambios en su energía en su día a día, pregúntele a sus nutriólogo por Lifeway Kéfir, lo encuentran en kefirnutricion.com.mx, en IG como @lifewaykefirmexico y en FB como Lifeway Kéfir México.
Así que si quieren hacer algo en pro de su salud, sean disciplinados con sus probióticos, apuéstenle a lo fermentado, chéquense constantemente, y cuiden su dieta, porque acuérdense, el veneno está en la dosis.