Les apuesto lo que quieran que se la pasan semanas planeando las vacaciones reservando el hotel, haciendo maletas, buscando los restaurantes que quieren conocer y hasta piensan qué outfits se van a llevar. Pero hay algo que casi nadie toma en cuenta: cómo esos días pueden cambiar por completo su digestión.
Porque sí, regresar con inflamación, estreñimiento o sintiendo que necesitan otras vacaciones no es casualidad. Y lo menciono porque en el podcast de Bendita Nutrición, Bea Boullosa y Nicolás Mier y Terán explicaron que el problema no son las vacaciones, sino todos esos pequeños cambios que hacemos sin darnos cuenta como comer a deshoras, tomar menos agua, abusar de los ultraprocesados o dejar la rutina completamente de lado. Y aunque parezcan inofensivos, el intestino suele ser el primero en resentirlo.
De hecho, Bea y Nico hicieron hincapié en que disfrutar las vacaciones y cuidar la salud no son polos opuestos, sino lo que juega en contra es esa mezcolanza de cambios que hace que la digestión empiece a resentir el viaje. Y lo peor es que muchas veces los efectos no aparecen durante las vacaciones, sino cuando regresan a casa y pueden aparecer los niveles altos de ácido úrico y colesterol, problemas de hipertensión y esos kilos de más.
Cuando el intestino también «se va de vacaciones»
Algo que dijo Nico y me dejó shocked es que el intestino también parece irse de vacaciones. Y tiene todo el sentido del mundo, porque normalmente desayunan, comen o cenan a ciertas horas y de pronto todo se desbalancea, por ende, es muy común que cambie la forma en la que funciona el intestino. Por eso, muchas personas pasan varios días sin poder ir al baño cuando viajan, andan como un globo o en el peor de los casos, la diarrea se hace presente.
A esto súmenle algo de lo que pocas veces hablamos en la vacación: la deshidratación. Como ya no tienen la botella de agua a la mano, pasan más tiempo paseando o simplemente lo evitan a toda costa para no buscar un baño, terminan deshidratándose. Además, si le suman una alimentación basada en ultraprocesados, la microbiota intestinal puede alterarse temporalmente, abriéndole la puerta al estreñimiento y otros problemas digestivos.
“Bendita mochila” vacacional
Aparte, Bea contaba que hace algunos años viajó a un hotel donde prácticamente era imposible conseguir los productos que normalmente utiliza para cuidar su digestión, y seamos sinceros, ¿a quién no le ha pasado que no encuentran nada cerca? Desde entonces decidió que jamás volvería a viajar sin su kit de digestión.
Hilado a eso, Nico decía que él siempre que sale de vacaciones intenta llevarse proteína lista para tomar, barritas y papitas bajas en grasa saturada. Decía que él se hace de todo su kit en San Pablo Farmacia, específicamente en el área de San Pablo Natural, porque ahí encuentran desde proteína lista para tomar, barritas y snacks bajos en grasa saturada, hasta opciones dulces como pasitas con chocolate, café con chocolate oscuro, creatina, fibra en polvo de Acaí de OKKO, electrolitos efervescentes de Seltz, chips de camote, betabel y garbanzo, obleas Comeverde y cápsulas de probióticos.
Así que si quieren prepararse para las vacaciones sin que su digestión se las vea negras, chéquense las redes de San Pablo Farmacia, están como farmaciasanpablo.com.mx, en IG como @sanpablofarma y en FB como San Pablo Farmacia.
Al final, nadie les está diciendo que dejen de disfrutar las vacaciones. Se trata de regresar descansados, no de pasar las siguientes dos semanas tratando de recuperar la digestión. Porque aún en vacaciones, el veneno está en la dosis.


