Seamos superhonestos, ¿a cuántos no les pesa regresar a la rutina después de andar como gorda en tobogán durante las vacaciones? ¡Y claro! Termina el verano y llega el clásico “ahora sí”: ahora sí voy a dormir temprano, comer mejor, hacer ejercicio, tomar más agua y organizar lo que antes no. El problema es que querer cambiarlo todo de golpe puede hacer que tiremos todo a la borda antes de empezar. Y es que para volver a la rutina, la clave está en hacer cambios pequeños, realistas y que podamos mantener.
Justo porque soy una enferma de hacer las cosas bien, es que escuchando el podcast de Bendita Nutrición con Nico y Bea, decían que alrededor del 95% de las decisiones que tomamos todos los días son automáticas, o sea que para cambiar hábitos necesitamos repetir las cosas hasta convertirlas en parte de nuestra rutina.
Un ejemplo que daba Nico es que, si normalmente uno se levantan a las 6:30, no tienen que brincar de golpe a las 5:00. Pueden empezar a las 6:10 y así de poco a poco. Lo mismo con el ejercicio: si llevan semanas sin moverse, mejor comenzar con 20 minutos de caminata en lugar de aventarse una hora intensa que nomás los va a terminar matando.
Algo que comentaba Bea, es que, para regresar a lo de antes, hay que empezar con lo básico: dormir. Y básicamente hay que volver a dormir las siete horas o más, ya que el sueño trabaja de la mano de la regulación de hormonas relacionadas con hambre y saciedad, como la grelina y la leptina. Dormir poco puede subirle al hambre y de paso a los antojos.
Otro punto que mencionaba es que no todo el movimiento tiene que venir del gym. Sino que si son de los que pasan muchas horas sentados, la recomendación infalible es levantarse cada hora u hora y media y moverse durante 3 a 5 minutos, ya sea para caminar, subir escaleras o hacer algunas sentadillas, que también cuentan.
Además, Nico decía que la hidratación tampoco es negociable. Porque no sé si sabían, pero la pérdida de 1 a 2% del peso corporal por deshidratación puede darle en la torre a cómo funciona nuestro cuerpo y hasta a la hora de tomar decisiones. Una forma de vigilarla es checando el color de la pipí, si es amarillo claro, es una buena señal de hidratación. Si anda en otras tonalidades, pregúntenle a su especialista.
Comer bien también se planea
Otro consejo que daba Bea, es que si quieren volver a comer mejor porque en la vacación uno come lo que le sigue de pésimo, no esperen a estar en la oficina muertos de hambre para decidir qué van a comer. Sino que la comida es algo que se construye, deben tener frutas, verduras, snacks y alguna proteína haga toda la diferencia.
Bea contaba que religiosamente se prepara un smoothie con proteína vegana Al Natural, fruta, espinaca y, según el día, avena, chía o linaza. La idea es tener una comida sencilla y completa. Y ojo con los extremos: no se trata de comer perfecto de lunes a viernes para después soltar la dieta el fin de semana. La alimentación tiene que ser variada y sostenible.
Los suplementos son el extra
Hilado a esto, Bea y Nico hablaban de suplementos como vitamina D, B12, omega-3, magnesio, creatina y proteína, que son de gran ayuda para cuando quieren retomar su sueño, regular la digestión y la concentración después de andar de vacaciones. Ellos recomendaban San Pablo Natural, porque encuentran de todo, desde suplementos hasta snacks como las chips de camote, electrolitos, infusiones, productos para los críos y demás.
Así que si fueron de vacaciones y quieren retomar su rutina, chéquense los productos de San Pablo Farmacia de su área de San Pablo Natural, los encuentran en farmaciasanpablo.com.mx, en FB como San Pablo Farmacia y en IG como @sanpablofarma. Porque disfrutar las vacaciones está perfecto, y querer regresar con una rutina buena, también.


