Hoy vamos a hablar de algo que le cuesta productividad a tu empresa y energía a tu día: los compañeros tóxicos y les vamos a dar un test sobre si son tóxicos o están rodeados de tóxicos.
Un solo compañero tóxico puede destrozar la moral de todo un equipo, sabotear proyectos y hacer que los mejores talentos se vayan.
Lo más fuerte es que atenta directamente contra la rentabilidad de la empresa en la que labora, lo peor: muchas veces no lo identificamos a tiempo porque “normalizamos su comportamiento” y nos acostumbramos.
Test: ¿eres tóxico o estás rodeado de tóxicos en la chamba?
Si respondes SÍ a 3 o más de estas preguntas, tienes un compañero tóxico en tu radar o tu podrías ser uno de ellos:
- ¿Sales de una reunión o conversación con esa persona sintiéndote agotado, frustrado o negativo? Es decir, ¿Sientes que tu energía baja después de interactuar con alguien en tu trabajo?
- ¿Esa persona habla más de lo que odia su trabajo, su jefe o la empresa en lugar de que su enfoque sea para dar soluciones?
- ¿Te das cuenta de que chismea sobre otros cuando están ausentes? O ¿Hay chismes constantes alrededor de esta persona?
- ¿Te retiene información que necesitas para hacer bien tu trabajo?
- ¿Nunca acepta feedback y siempre tiene una excusa o culpa a alguien más?
- ¿Esa persona ignora tus ideas o pone en duda tus capacidades?
- ¿Esa persona te interrumpe todo el tiempo, consideras que invade tu tiempo o tus responsabilidades?
- ¿Te toma más tiempo pensar en cómo responderle o protegerte de él que en hacer tu trabajo?
- ¿Sientes que te roba información o créditos?
Con la toxicidad no se negocia; se redirige o se limita.
- Este tema no se arregla con pensamiento positivo, pero tampoco se trata de “etiquetarlas” como malas personas, sino de situaciones en tu entorno laboral que te están restando enfoque, impacto y paz.
- Vamos a aprender a identificar 3 patrones claros de toxicidad y, más importante, cómo blindarte sin renunciar a tu trabajo ni volverte tú el problema.
Las 3 Caras de la Toxicidad Corporativa
- El Profesional Víctima
Este es el que siempre tiene una tragedia. Odia su trabajo, su jefe, su sueldo, su horario. Todo le molesta, todo es injusto, y nunca es su responsabilidad.
Señales clave:
- Habla más de problemas que de soluciones
- Cuando le das feedback, lo toma como ataque personal
- Busca aliados para su discurso negativo
- Guarda rencores y te los recuerda aunque el tema esté resuelto
- El impacto: Este perfil contagia la desmotivación. Entre más gente compre su narrativa, más se desintegra el equipo afectando directamente la rentabilidad del equipo.
- El Chismoso Profesional
Si te habla mal de otros a sus espaldas, prepárate: también habla de ti cuando no estás.
Señales clave:
- Comparte “rumores” disfrazados de preocupación
- Te retiene información clave que necesitas para tu trabajo, y luego usa tu falta de información en tu contra
- Antepone su beneficio personal sobre el del equipo
- Aprovecha los errores de otros para brillar
- El impacto: El chisme destruye la confianza. Sin confianza, no hay equipo. Sin equipo, no hay resultados.
- El Maestro del Sarcasmo
Este perfil no te dice las cosas de frente. Te manda indirectas, sarcasmo, y cuando es confrontado, frecuentemente se disculpa y dice que es un mal entendido y que no era su intención.
Señales clave:
- Cumplidos con veneno: ¡Wow, qué bueno que por fin terminaste!
- Usa el silencio como castigo (Ley del hielo)
- Rechaza o cuestione fuertemente cualquier perspectiva que no sea la suya
- Se comporta con superioridad, como si su rol o aportación fuera más valiosa que la de todos
- El impacto: Este perfil hace que la gente se autocensure y pierda energía cuidándose.
4. Pasos de Blindaje Profesional
Ahora que identificaste el patrón, aquí te va tu estrategia de blindaje:
Paso 1: Documenta Todo
Si vas a establecer un límite con alguien tóxico o a reportarlo, necesitas hechos, no emociones.
- Fecha, hora, qué pasó, quién estaba presente
- Correos, mensajes, cualquier evidencia
- Impacto concreto: Por no compartirme el reporte X, no pude entregar Y a tiempo
- Esto te protege y te da credibilidad si necesitas escalar el tema.
Paso 2: Establece Límites Claros y Comunícalos
No asumas que la persona debería saber; que su comportamiento es inaceptable. Díselo.
Ejemplos de frases claras:
- No participo en conversaciones sobre compañeros que no están presentes.
- Prefiero mantener mis conversaciones enfocadas en soluciones, no en quejas.
- Necesito que compartas la información X para el día Y. Si no puedes, lo escalaré con nuestro gerente.
- Todos los acuerdos o conversaciones que mantegas con esa persona, documéntalos y que quede por escrito los acuerdos o temas que se abordaron (mail)
- Sé directo, sin agresividad. Los límites sanos incomodan a quien no está acostumbrado a respetarlos.
Paso 3: Reduce la Exposición y Rodéate de Aliados
No puedes cambiar a una persona tóxica, pero sí puedes controlar cuánto tiempo y energía le dedicas.
- Limita las interacciones al mínimo necesario o evitar tener reuniones con esa persona donde no haya un tercero
- Busca fortalecerte con compañeros que suman, no que restan
- Si puedes, busca apoyo en tu programa de asistencia al empleado
- Tu círculo de trabajo importa tanto como tu círculo personal. Protégelo.
Paso 4: Usa tu voz o actúa, no te acostumbres
Si la situación afecta tu productividad, tu bienestar o el del equipo, es momento de hablar con RH o tu gerente.
Cómo hacerlo bien:
- Habla de hechos, no de personalidades: “En tres ocasiones no recibí la información que necesitaba en tiempo y forma”
- Lleva tu documentación
- Pide apoyo concreto: “Necesito que se establezcan canales claros de comunicación”
- No es acusar. Es proteger tu derecho a trabajar en un ambiente profesional sano y productivo.
Pero ¡OJO! Si tu eres la cabeza del equipo, sabes que esto sucede y no intervienes, eres parte de la toxicidad del área y la persona que la promueve y protege.
- Escucha esto bien: No eres responsable de cambiar a un compañero tóxico y definitivamente no tienes que aguantar su toxicidad, pero SI ERES RESPONSABLE de actuar en consecuencia y dejar de vivir en un papel de víctima laboral.
Rebeca Muñoz. Mind Coach. Autora del libro “Elige Positivo” y “Las ocho leyes de la inteligencia emocional”. Actualmente es Directora de Programas de Habilidades Humanas en Formación Ejecutiva Empresarial.
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