Nos vendieron los amores de leyenda como: intensas, apasionadas, dramáticas… casi de película. Pero si las vemos con lupa, muchas terminarían directo en terapia de pareja.
Nuestro querido Rodrigo Villanueva, nos va a explicar esos romances legendarios de la historia que normalizaban los celos, el control, la dependencia y hasta la infidelidad.
Amores de leyenda: ¿por qué no terminaron en terapia?
No saben el agasajo que les traigo. Porque sí, mucho hablamos de San Valentín y de las cenas románticas, pero seamos honestas: las historias de amor más impactantes de nuestra CDMX no son precisamente un cuento de hadas con final feliz.
Con información de mi queridísimo Rodrigo Villanueva de «Historias Chidas», nos echamos un clavado a esos amores de leyenda que han marcado las calles de nuestra ciudad. Prepárense, porque si hoy las viéramos sin esos violines de fondo y sin el óleo romántico, varias de estas historias terminarían en una orden de restricción o en un video viral de TikTok.
Hernán Cortés y Malintzin: El amor como supervivencia
Esta no es una historia de amor, es una historia de supervivencia que terminó en una tragedia simbólica. Malintzin, vendida como esclava desde niña, fue entregada a los españoles en Tabasco en 1519. Cortés, más que una pareja, encontró en ella una voz que traducía mundos enteros.
- La dinámica: Dormían, viajaban y negociaban juntos en lo que hoy es nuestro Centro Histórico.
- El fruto: De esa unión nació Martín Cortés, uno de los primeros hijos mestizos de la Nueva España.
- El final: Una vez consolidada la conquista, Cortés la apartó y la casó con otro hombre para seguir su camino político.
- Dato Curioso: En los códices indígenas, Malintzin aparece dibujada más grande que Cortés, lo que simbolizaba su verdadero poder y autoridad.
Maximiliano y Carlota: Imperio, soledad y locura
Llegaron en 1864 directo al Castillo de Chapultepec, convencidos de que México necesitaba un imperio moderno. Pero ojo, aunque Carlota estaba profundamente enamorada e idealizaba a Maximiliano, él era emocionalmente distante y veía el matrimonio solo como un deber dinástico.
- Distancia física: Dormían en habitaciones separadas en Chapultepec; su relación era más un símbolo que una realidad física.
- El sacrificio: Cuando el imperio colapsó, Carlota viajó sola a Europa buscando ayuda y nunca volvió a verlo.
- La tragedia: Tras el fusilamiento de Maximiliano, Carlota perdió la razón y vivió 60 años en reclusión, hablándole a los objetos personales de su esposo como si él siguiera vivo.
Octavio Paz y Elena Garro: La guerra de dos inteligencias
Se casaron jovencísimos en 1937. Lo que empezó como una intensa dependencia emocional terminó en una competencia intelectual feroz. Elena no era una acompañante, era una escritora poderosísima con voz propia que Paz, a veces, intentaba controlar.
- El silencio del Nobel: El desplante más grande fue que Paz nunca la mencionó en su discurso del Nobel.
- La frase: Elena describía su matrimonio como una «jaula brillante»: prestigio por fuera, aislamiento por dentro.
Frida Kahlo y Diego Rivera: El amor como herida
«Tuve dos grandes accidentes en mi vida: el tranvía y Diego», decía Frida. Se amaron con furia, se engañaron, se divorciaron y se volvieron a casar.
- El puente: Vivían en casas separadas en San Ángel, unidas por un puente; la metáfora perfecta de que no podían estar juntos ni separados.
- La traición final: Diego llegó al extremo de tener un romance con Cristina Kahlo, la hermana de Frida.
Nahui Olin y Dr. Atl: Volcanes y erotismo
Gerardo Murillo (Dr. Atl) y Carmen Mondragón (Nahui Olin) vivieron un amor volcánico en el México posrevolucionario. Ella no era una musa pasiva; era una fuerza cósmica que defendía su autonomía económica y el placer femenino en los años 20.
- Celos y control: Atl intentaba controlar con quién hablaba Nahui y cómo posaba.
- El declive: Nahui terminó sus días viviendo casi en el olvido, alimentando gatos en la Alameda Central.
Antonieta Rivas Mercado y José Vasconcelos: La entrega total
Antonieta financió la campaña presidencial de Vasconcelos con su propio dinero y creyó en su proyecto político y personal. Él, sin embargo, nunca dejó a su esposa por ella.
- El desenlace en Notre Dame: El 11 de febrero de 1931, Antonieta entró a la Catedral de Notre Dame en París y se disparó en el pecho. Un amor no correspondido que terminó en una de las tragedias más dolorosas de nuestra historia cultural.
María Félix y Agustín Lara: Egos gigantes
Se casaron en 1945 y el matrimonio duró solo dos años. Fue una relación breve pero explosiva. Se dice que en una pelea, Lara incluso le disparó en un pie.
- El regalo: Tras una pelea brutal, él escribió «María Bonita» para conmoverla.
- La actitud: María nunca quiso ser «la esposa de» y vendió las joyas que él le regaló sin remordimiento alguno.
Pedro Infante y Lupita Torrentera: El secreto de Tacubaya
Ella tenía 14 años y él 28 cuando se conocieron. Fue una relación marcada por la doble vida de Pedro, quien ya estaba casado.
- La tragedia familiar: Perdieron a una hija pequeña, lo que marcó rupturas violentas en la pareja.
- El olvido: Pese a ser uno de sus grandes amores, Lupita no fue invitada al funeral oficial de Pedro en 1957.
Porfirio Díaz y Carmen Romero Rubio: La alianza funcional
Aquí no hubo pasión, hubo política. Carmen, 34 años menor que él, ayudó a «civilizar» la imagen del dictador y del régimen. Fue una relación fría pero leal hasta el exilio en París.
Sor Juana y la Condesa de Paredes: El amor codificado
Sor Juana le dedicaba versos apasionados a María Luisa Manrique de Lara bajo el nombre íntimo de «Lysi». Es una de las primeras relaciones femeninas documentadas emocionalmente en América.
¿Cómo se quedaron, cuentahabientes? ¿Ya ven que no hay que idealizar tanto? Estas historias nos demuestran que el amor en la CDMX siempre ha sido complejo, desigual y profundamente humano.
Especialista: Rodrigo Villanueva “Rodrigo Historias Chidxs”. Licenciado en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Humanidades. Divulgador de historia. Acerca el pasado a las nuevas generaciones de una manera entretenida, ligera y accesible. A través de sus redes sociales, ha construido una comunidad de más de 200,000 personas.
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