Cada 4 de marzo, una fecha que no podemos dejar pasar por alto porque es el Día Mundial Contra la Obesidad y les vamos a contar cómo hacerle para que sus hijos no la padezcan.
Sé que muchas veces vemos este tema como algo estético o de «echarle ganas», pero la realidad es mucho más profunda. Este día, impulsado por la OMS y la Federación Mundial de la Obesidad, tiene un lema que nos debe sacudir el alma: ‘8 mil millones de razones para actuar contra la obesidad’. Porque sí, esto nos toca a todos, pero especialmente a lo que más amamos: nuestros niños.
Las cifras que nos deben despertar
Prepárense, porque los datos de la UNICEF y la OMS son de impacto. Por primera vez en la historia del mundo, la obesidad ha superado al bajo peso en niños y adolescentes. Estamos viviendo una «doble carga» de malnutrición donde el exceso de grasa convive con la falta de nutrientes reales.
- El panorama mundial: Más de 160 millones de niños viven con obesidad.
- En México el foco está rojo: Somos de los países con mayores niveles de exceso de peso. El 36.5% de los niños de 5 a 11 años y el 40.4% de los adolescentes tienen sobrepeso u obesidad.
- La herencia de hábitos: Casi el 40% de los adultos en México vive con obesidad. Recuerden, cuentahabientes, la biología no hereda refrescos, ¡pero sí hábitos!
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El peso es solo la punta del iceberg
A ver, hay que entender algo fundamental: la obesidad no es falta de voluntad. Es una enfermedad crónica y un estado de inflamación celular sistémica. No se trata de «cerrar la boca», se trata de entender por qué la célula de ese niño se programó para ahorrar energía y vivir inflamada.
La comida no son solo calorías, la comida es información. No es lo mismo darle a un hijo un pan ultraprocesado que uno de masa madre; uno da instrucciones de inflamación y el otro de construcción. Además, tenemos que hablar de la Microbiota. Si el intestino está en desequilibrio (disbiosis), se genera una ansiedad incontrolable por carbohidratos. Es biología pura, no es un capricho del niño.
¿Qué están comiendo realmente?
El problema es que hoy nuestros niños están rodeados de un ambiente obesogénico. En México, el 40% de las calorías que consume un menor viene de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
- Bebidas azucaradas: ¡El consumo es altísimo! El 93.6% de los escolares las consumen regularmente.
- Hambre Oculta: Es paradójico, pero un niño con obesidad puede estar desnutrido. Su cuerpo tiene exceso de grasa pero le faltan vitaminas esenciales. El cerebro, al no recibirlas, manda la señal de seguir comiendo. Es un círculo vicioso.
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Guía para rediseñar el entorno familiar
Escuchen bien: jamás se «pone a dieta» a un niño. Eso daña su autoconcepto y su relación con la comida para siempre. Lo que hacemos es sanar sus células y cambiar el sistema en casa.
- El «Switch» del agua: El cambio más poderoso es que el agua natural sea la base. Eliminen los jugos y refrescos del diario.
- Si no entra a casa, no se come: No se trata de prohibir, sino de desplazar. Si no compran las papitas o las galletas, no habrá peleas a la hora de la cena.
- El plato ideal: Mitad verduras, un cuarto de proteína (huevo, pollo, pescado) y un cuarto de cereales integrales. ¡Sin básculas!
- Menos pantallas, más sueño: El 80% de los niños pasa más de dos horas frente a una pantalla. Esto desplaza el movimiento y altera las hormonas del hambre (leptina y ghrelina).
- La ventana de oro: Los primeros 1,000 días (desde el embarazo hasta los 2 años) son clave para programar el metabolismo de por vida.
Un acto de amor, no de castigo
Cuentahabientes, la meta no es que el niño «se vea flaco», es evitar que tenga diabetes tipo 2 o hipertensión antes de los 20 años. Cambiemos el lenguaje: en lugar de decir «estás gordo», digamos «vamos a darle combustible real a tu cuerpo para que tengas energía».
Si sanamos lo pequeño —las células—, lo grande mejorará solo. Es un proyecto de familia, de equipo, donde nosotras somos las guías.
Especialista
Monserrat Díaz Zafe. Médico Pediatra Especialista en Nutrición y Dificultades de la alimentación Infantil, Certificada en entrenamiento SOS Approach to Feeding. Directora y Fundadora de DYORÚ, Clínica Pediátrica con presencia en toda la República Mexicana y a nivel mundial.
IG: @Diazzafe / FB: @DraDiazZafe / IG: @dyorumx / dyoru.mx / WA: 56 1987 7584
Dr. Fernando Pérez Galaz. Médico cirujano especialista en cirugía del aparato digestivo y cirugía bariátrica. Director de Gastrobariátrica Santa Fe en Hospital ABC Santa Fe. Co- Fundador de Fundación Obesidades. Autor de “Cerebro Hambriento” disponible en Amazon.
IG y FB: drperezgalaz / TW: perezgalazmd / WEB: drperezgalaz.com / IG y FB: obesidades_mx / WEB: www.obesidades.org / Consultas: 55 51 22 90 11
Armando Barriguete. Doctor en Psicoterapia Psicoanalítica por la Asociación Psicoanalítica Mexicana. Consultor de trastornos de la Conducta Alimentaria y Obesidad del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición. Director Fundador de Clínica Ángeles de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Autor del libro “Para entender la alimentación” de Nostra Ediciones.
TW: @Barriguete1 / IG: @dr.barriguete / Tel: 55 5281 7301