Les vamos a contar uno de los secretos de Warren Buffett para estar rodeadas de éxito, dinero y obvio relaciones sanas. Compartan con quien necesite leer.
Ya saben que siempre buscamos cómo ser nuestra mejor versión. Hoy queremos hablar de algo que no tiene que ver con cremas ni con dietas, sino con la gente de la que nos rodeamos. Porque, seamos honestas, ¿cuántas veces han dejado entrar a alguien a su vida —ya sea un galán, una socia o un amigo— solo porque les pareció brillante o súper divertido, para luego terminar con el corazón roto o la cartera vacía?
El mismísimo Warren Buffett, uno de los hombres más ricos y sabios del planeta, tiene una regla de oro que deberíamos tatuarnos en el alma. Él dice que, al buscar a alguien (para trabajar, para amar o para confiar), solo debemos fijarnos en tres cualidades: entusiasmo, inteligencia e integridad.
La trampa de la brillantez: El peligro de los «genios» sin valores
Aquí es donde Warren Buffett se pone serio, y yo no podría estar más de acuerdo con él. Él advierte que si una persona tiene las primeras dos (entusiasmo e inteligencia) pero le falta la tercera (integridad), las primeras dos se vuelven maliciosas. ¡Imagínense eso!
Piénsenlo, cuentahabientes:
- Una persona inteligente y con mucha energía, pero sin valores, es el perfil perfecto de un estafador.
- Alguien que sabe exactamente cómo convencerte y tiene la chispa para hacerlo, pero no tiene ética, va a usar todo ese talento para su propio beneficio, pasando por encima de quien sea.
Como bien dice Buffett la integridad es, al final del día, la única que realmente importa. Sin ella, la inteligencia es un arma y el entusiasmo es una distracción para que no veas sus verdaderas intenciones.
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¿Cómo identificar la integridad en un mundo de apariencias?
En esta era de las redes sociales, donde todos parecen tener la vida perfecta y el éxito garantizado, es fácil dejarse deslumbrar por gurús o personas que juran que son la voz de la razón, pero la integridad se nota en:
- La congruencia: Que lo que dicen en sus «reflexiones dominicales» coincida con su trato hacia los demás en el día a día.
- La responsabilidad: No se trata de no cometer errores, sino de dar la cara cuando las cosas salen mal.
- El respeto al entorno: Como decíamos con nuestras mascotas, recoger las heces de tu perro no es solo un trámite, es un acto de amor y responsabilidad hacia la comunidad. Alguien que no cuida su entorno ni respeta a los demás, difícilmente tendrá integridad en sus negocios o relaciones.
El «Plus» indispensable: El sentido del humor
Buffett nos da la base, pero nosotras sabemos que falta un ingrediente secreto para que la vida no sea tan pesada: el sentido del humor. Porque sí, queremos gente íntegra y brillante, pero si no saben reírse de sí mismos o de las tragedias de la vida, ¡qué flojera!
El humor es el pegamento que mantiene unidas las relaciones cuando el entusiasmo baja o cuando la inteligencia no es suficiente para resolver un problema. Una persona que tiene integridad y además te hace reír, es un tesoro que no debes soltar.
Menos ruido, más profundidad
Hoy en día, la inmediatez nos llena la cabeza de ruido. Estamos acostumbradas a videos de 30 segundos que nos prometen el éxito instantáneo. Pero los consejos de vida reales, como los de Buffett o los textos largos que los chavos están volviendo a leer en Substack, requieren tiempo.
Cuentahabientes, elijan bien a sus «jugadores». No se dejen deslumbrar por el brillo de la inteligencia si no hay una base sólida de valores detrás. Recuerden que es mejor rodearse de poca gente, pero que sea gente que las haga sentir seguras y, por supuesto, que las haga reír a carcajadas.