Cuentahabientes, seguramente alguna vez han oído a una amiga contándoles su experiencia, o ustedes han sido víctimas de esto, que el hombre con el que salen, o peor aún el marido, son infieles en serie. Pero se han preguntado ¿por qué no puede parar?
Lamentablemente, es un tema bastante común en muchas parejas, a muchas cuentahabientes les ha tocado vivirlo de cerca, y es que el tema de la infidelidad por parte de los hombres, está bastante normalizado.
Pero hoy vamos a hablar de esos hombres que no solo cometen un error, sino que lo convierten en un estilo de vida: el serial cheater o el infiel repetitivo.
Seguramente muchas de ustedes se han preguntado: «¿es mi culpa?», «¿no soy suficiente?», o la más común, «¿por qué lo hace si dice que me ama?». Pues bien, queridas, hay que entender, que hay en la mente de estos hombres para que dejen de culparse y empiecen a identificar las banderas rojas.
¿Quiénes son infieles en serie?
No es un desliz aislado producto de una crisis existencial (que tampoco se justifica, pero es distinto). Un serial cheater es aquel que mantiene un patrón sistemático de engaño. Para ellos, la infidelidad no es un evento, es un rasgo de su personalidad.
No importa qué tan increíble sea la relación en casa, ellos necesitan esa descarga de adrenalina y validación externa de forma constante.
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El perfil psicológico: ¿por qué no pueden evitar ser infieles seriales?
De acuerdo con los expertos, existen rasgos muy marcados que definen a estas personas. Si están conociendo a alguien o sospechan de su pareja actual, pongan mucha atención a estas señales que las van a ayudar a entender el origen de este comportamiento:
- La impulsividad: el infiel repetitivo tiene una incapacidad crónica para contener sus impulsos. Son personas que viven por y para el placer inmediato. No se detienen a pensar en las consecuencias a largo plazo, en el dolor que causarán a su familia o en la confianza que están rompiendo. Si ven algo que desean, van tras ello. Es esa falta de control emocional lo que los lleva a buscar siempre «algo más», sin importar el dolor que pueden causar a terceros.
- El cortoplacismo: a diferencia de las cuentahabientes , que son más de construir proyectos de vida sólidos, estos hombres están anclados en el «aquí y el ahora». Para un serial cheater, la gratificación de una noche o de un ligue nuevo pesa mucho más que diez o veinte años de matrimonio. No valoran la estabilidad porque su cerebro está adicto a la novedad y a la tensión de lo prohibido, es por eso que se vuelven repetitivos. También son más repetitivos porque siempre se les perdona, cuando alguien es infiel, pocas veces o nunca vale la pena quedarse en esa relación.
- Inmadurez disfrazada de experiencia: muchas veces creemos que, porque un hombre tiene más de 40 o 50 años, ya «sentó cabeza». ¡Error, cuentahabientes! la edad no es sinónimo de madurez. Hay quienes llegan a la quinta década de vida prefiriendo vivir en un estado de adolescencia perpetua, buscando validación constante a través de la conquista para alimentar un ego que, por dentro, suele estar muy vacío, funcionan como el cerebro de un adicto, y suelen justificarse constantemente para no sentirse mal consigo mismos.
- Cuernos preventivos: puede ser síntoma de problemas mala auto gestión emocional. Esto para nada justifica en ningún caso la infidelidad, solo es una variante para explicar la infidelidad. Los problemas de autoestima, el miedo al abandono, a ser herido antes por la otra persona, los lleva a poner el cuerno primero, porque en caso de que ustedes cuentahabientes, sean infieles, en su mente es como si ellos llevaran un paso adelante. Estas personas suelen vivir con apegos inseguros, siempre están viendo en que pueden adelantarse o cómo no atarse o comprometerse por completo, para no ser lastimados.
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Las Red Flags
Si están en una relación y sienten que algo no cuadra, no ignoren su intuición. Un infiel serial suele ser experto en el manejo de la tecnología: cuida su teléfono como si fuera un tesoro, nunca lo deja a la vista y suele ponerse a la defensiva si se le cuestiona algo mínimo. Además, suelen ser encantadores natos; usan su carisma para manipular y hacerles sentir que ustedes son la «paranoica» cuando sus sospechas tienen fundamentos.
También constantemente las harán dudar de lo creen, para que ellos no sean descubiertos. Si la otra persona tiende a priorizar sus necesidades a toda costa, no empatiza con ustedes, ni tiene en cuenta sus sentimientos, considera que lo que hace, siempre está bien y que merece un trato especial: narcisista
Los narcisistas son adictos a gustar, saber que si quieren pueden tener un noche con quien quieran. Y si a esto se le suman rasgos psicológicos, ya tienen en casa a un infiel en serie.
¿Se pueden «curar» la infidelidad?
Seamos realistas, cuentahabientes: el cambio solo ocurre cuando hay una voluntad profunda de transformación y, generalmente, años de terapia. Sin embargo, en la mayoría de los casos de infidelidad serial, ellos no ven que tengan un problema, sino que ven a sus parejas como el obstáculo para su «libertad», pero tampoco se atreven a dejarlas porque tenerlas les da cierta comodidad o beneficios a los que no están dispuestos a renunciar.
Si están pasando por una pareja que es infiel en serie y sienten que su autoestima está por los suelos, recuerden esto: la infidelidad de ellos habla de sus carencias, no de las de ustedes. No necesitan cambiar su aspecto, ni rogarles que cambien, ni buscar soluciones mágicas, lo que necesitan es ponerse a ustedes mismas en primer lugar.
Las infidelidades no tienen nada que ver con algo que les pueda faltar a ustedes, es más bien un conjunto de causas acerca del infiel, es más, mientras son infieles, es probable que ni hayan pensado en ustedes cuentahabientes.