Kanye West se sincera sobre su padecimiento y cómo es que tuvo
Seguramente ya vieron el revuelo que hay en redes sociales y en todos los medios internacionales. Y es que, cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo con Kanye West, el rapero decide darnos una vuelta de tuerca más a su ya de por sí complicadísima historia personal.
No es secreto para nadie que la vida de Ye ha sido una montaña rusa de emociones, éxitos musicales indiscutibles y, lamentablemente, episodios que nos han dejado con la boca abierta por las razones equivocadas. Pero lo que pasó esta semana en el Wall Street Journal es otro nivel de «tenemos que hablar».
La carta que nadie esperaba
Imagínense abrir el periódico más influyente de finanzas y encontrarse con una disculpa pública a página completa. Pues eso hizo Kanye. En un movimiento que mezcla el arrepentimiento con su ya conocido estilo grandilocuente, mandó publicar un anuncio donde pide perdón de forma abierta.
En el texto, West asegura que se siente profundamente avergonzado por sus acciones pasadas. Y miren, sabemos que la lista es larga: desde comentarios antisemitas que le costaron contratos millonarios hasta desplantes en plena alfombra roja. Pero lo verdaderamente impactante es a qué le echa la culpa de todo este caos.
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¿Un accidente como detonante?
Kanye sostiene una teoría que ha dejado a los especialistas y al público analizando cada palabra: vincula directamente su trastorno de bipolaridad con aquel fatídico accidente de coche que sufrió en 2002.
Sí, aquel choque donde casi pierde la vida y que inspiró su primer gran éxito, Through the Wire. Según Ye, el trauma físico y emocional de ese evento fue el punto de quiebre para su salud mental, desencadenando los episodios que lo han llevado a actuar de formas que hoy, según sus propias palabras, no reconoce.
El estigma y la responsabilidad
Como siempre les decimos aquí, la salud mental no es un juego y mucho menos un accesorio de moda. Hablar de bipolaridad requiere una sensibilidad enorme. Si bien es cierto que un trauma fuerte puede exacerbar condiciones preexistentes, también es fundamental entender que el diagnóstico no es un cheque en blanco para lastimar a otros.
Kanye dice que está en un proceso de sanación, pero la pregunta que todas nos hacemos es: ¿es esto un paso real hacia la recuperación o una estrategia de relaciones públicas para limpiar su imagen ahora que quiere lanzar nuevos proyectos?
«Me avergüenzo profundamente de mis acciones», escribe Kanye. Y aunque el perdón es un acto de amorhacia uno mismo y hacia los demás, el camino de la redención en el ojo público es cuesta arriba.
Además dijo en la carta que «cuando estás en una etapa maniaca, no crees que estés enfermo”. Y continúa: “Crees que los demás exageran. Sientes que ves el mundo con más claridad que nunca, cuando en realidad estás perdiendo el control por completo”.
Cuando la familia también sale afectada
Pero eso no es todo, también relato el camino que tuvo que recorrer para aceptar su padecimiento: “Lo más aterrador de este trastorno es lo persuasivo que resulta cuando te dice: ‘No necesitas ayuda’. Te ciega, pero te convence de que tienes perspicacia. Te sientes poderoso, seguro, imparable”.
Y explicó cómo se siente sobre lo que le hizo a su ex pareja Kim Kardashian, su hija y toda la familia cercana que tenía: “Cuanto más ignoraba el problema, peor se ponían las cosas. Dije e hice cosas de las que me arrepiento profundamente. Traté del peor modo a algunas de las personas que más quiero… Soportaron el miedo, la confusión, la humillación y el agotamiento de intentar tener a alguien que, a veces, era irreconocible. Mirando atrás, me distancié de mi verdadero yo”,
Sobre sus sistemas de creencia explico que: “En ese estado de fractura, me sentí atraído por el símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ese símbolo” y explicó que: “Uno de los aspectos difíciles de tener trastorno bipolar tipo 1 son los momentos de desconexión. Lamento y me avergüenzo profundamente de mis acciones en ese estado, y me comprometo a asumir mi responsabilidad, seguir un tratamiento y realizar un cambio significativo. Sin embargo, eso no justifica lo que hice. No soy nazi ni antisemita«.
Al final también dejo en claro que esto no es para volver al mundo de la música o a vender ropa: “No pido compasión aunque aspiro a ganarme vuestro perdón. Escribo hoy simplemente para pedir paciencia y comprensión mientras encuentro el camino de regreso a casa”.
¿Qué nos deja esto a nosotras?
Para todas las cuentahabientes que nos leen, este caso es un recordatorio de tres puntos clave que siempre debemos tener en el radar:
- No ignoren las señales: La salud emocional es tan importante como la física. Si sienten que sus emociones las dominan, busquen ayuda profesional de inmediato.
- La responsabilidad personal: Podemos tener condiciones difíciles, pero somos responsables de cómo tratamos a los demás y de buscar el tratamiento adecuado para estar bien.
- El impacto en la comunidad: Como bien mencionamos a veces en temas de bienestar, nuestras acciones no solo nos afectan a nosotros, sino que contaminan o sanan nuestro entorno.
Kanye está intentando cerrar un ciclo de contaminación mediática y personal. Solo el tiempo dirá si sus palabras se traducen en un cambio real de comportamiento. Por ahora, nos queda analizar con ojo crítico y mucha empatía lo que significa vivir con un trastorno así bajo los reflectores.