La llegada de los reyes magos es uno de los rituales más esperados por muchas familias en México, pero ¿cómo nació la tradición y realmente existieron?
Como en toda historia que pasa de boca en boca, se han colado muchísimos mitos que vale la pena desmentir y dejar la historia de estos sabios tal cual es. La historia real es fascinante, y no se trata solo de unos cuantos obsequios, sino de un viaje de fe y astronomía.
Mitos sobre los reyes magos: ¿realmente existieron?
Mito 1: eran tres reyes
¡Falso! la biblia nunca menciona cuántos eran. El Evangelio de Mateo, el único que los incluye en la historia, solo habla de «magos venidos de Oriente». La creencia de que eran tres se popularizó simplemente porque fueron tres los regalos que llevaron: oro, incienso y mirra. Fue hasta el siglo V que el Papa León I lo estableció de forma oficial para toda la cristiandad. Algunas tradiciones, de hecho, sugieren que pudieron haber sido siete o hasta doce.
Mito 2: eran reyes
Tampoco, en el texto bíblico original se les llama magoi (magos), una palabra griega que en ese contexto se refería a astrólogos, sabios o expertos en prácticas ocultas, viniendo de la tradición persa. Eran estudiosos, observadores de estrellas y de dinero (lo cual se deduce por los regalos tan caros que entregaron). El título de «reyes» se les asignó gracias a interpretaciones posteriores de textos del antiguo testamento que hablaban de reyes rindiendo homenaje.
Mito 3: sus nombres aparecen en la biblia
Los nombres que hoy conocemos Melchor, Gaspar y Baltasar se popularizaron mucho tiempo después, en el siglo IX, en una compilación de reseñas biográficas. De hecho, sus nombres se inmortalizaron gracias a un mosaico del siglo VI en Italia, donde ya aparecen con esas etiquetas. Además, la representación de Baltasar con su tez oscura y la inclusión de diferentes etnias fue una forma de expresar la universalidad del cristianismo en la Edad Media.
Mito 4: viajaban en camellos
Aunque es la imagen más popular en representaciones de arte y cine, lo más probable es que viajaran en caballos árabes. Los camellos se usaban principalmente como animales de carga. Para las personas adineradas y sabias de Oriente, que buscaban rapidez y comodidad, el caballo era el medio de transporte favorito para un viaje tan largo.
Mito 5: la estrella era un milagro que los guió físicamente
El Evangelio de Mateo sí habla de que vieron una estrella, pero estos hombres eran astrólogos, y muchos expertos sugieren que no fue una guía mágica, sino un fenómeno astronómico real, como una conjunción planetaria. Al ser sabios, interpretaron esa señal del universo como el anuncio del nacimiento de un nuevo rey.
¿Existieron realmente los reyes magos?
Aquí está el shock de realidad, cuentahabientes: sí, la historia menciona que existieron. Sin embargo, la figura de Melchor, Gaspar y Baltasar que conocemos hoy es una construcción de la tradición cristiana a lo largo de los siglos.
Lo que es verdad…
- Magos de oriente: es casi seguro que un grupo de sabios, astrólogos o steleros (observadores de estrellas), vinieron de la región de Oriente, probablemente Persia o Arabia, para rendir homenaje a Jesús.
- Su legado: el impacto de estos hombres fue tan grande que su historia se convirtió en el segundo mito más antiguo de la religión católica.
- Los regalos: los obsequios tenían un significado profundo, el oro era para Jesús como el rey de reyes; el incienso, para honrarlo como una divinidad; y la mirra, una resina usada para ungir a los difuntos, que reconocía a Jesús como un hombre mortal.
Más allá de las coronas y los looks increíbles con los que los ilustran, la leyenda se trata de la búsqueda, de la sabiduría y de la fe inquebrantable que nos mueve a viajar (física o metafóricamente) hacia donde está nuestro propósito. Aprendamos de ellos: la búsqueda del conocimiento, el manejo de la disciplina (para hacer un viaje tan largo) y la generosidad son las verdaderas joyas que debemos poner en nuestra lista este año.