Muchas se preguntan lo mismo ¿porque si hago todo bien sigo soltera? Puede que las razones tengan que ver con lo que estamos consumiendo en las redes sociales.
¡Ojo! No estamos hablando de bajar los estándares, pero sí de que es momento de analizar bien qué es lo que buscamos en una pareja y que no sea un cuento de hadas lo que soñamos en la vida. Tomen nota si es que les resuena.
No dejen de leer: Básicos para un buen casting de pareja
Razones por las que están solteras
Hay algo que está pasando en las citas, en los chats y, sobre todo, en lo que consumimos , ¿no sienten que últimamente están buscando parejas como si estuvieran pidiendo comida por una aplicación? «lo quiero de tal altura, con tal sueldo, que tenga este tipo de cuerpo, que vista de esta marca y que, además, sea emocionalmente perfecto».
Estamos viviendo en la era de los estándares distorsionados, y el resultado es aterrador: nos estamos quedando solas por perseguir un ideal que ni siquiera existe, y es que hay muy pocas personas tan perfectas como las que vemos en televisión.
No dejen de leer: El hábito del dinero que está matando tu relación
Andrew Bagley, un experto en psicología nos habla de este tema, en donde recalca la importancia de tener en cuenta que uno merece ser amado como uno es, por que en esta época parece que quién debe pretenderlas debe pertenecer a a la elite o se vuelve un rotundo no.
¿Se acuerdan cuentahabientes, de esas películas de antes donde el protagonista era un tipo que podrías encontrarte en la fila del súper? tenían ese encanto extraño, eran hombres de baja estatura, quizá un poco torpes, pero con un sentido del humor que te derretía. Esas historias funcionaban porque se sentían reales.
Hoy, las redes sociales nos han vendido la idea de que si no es un «1000» absoluto, no vale la pena. Instagram y TikTok nos bombardean con parejas perfectas, viajes lujosos y cuerpos esculpidos. Y entonces, cuando salimos a una cita y vemos a un hombre real, con sus inseguridades, con su aspecto normal y sus defectos, lo descartamos en tres segundos. ¡Error, cuentahabientes! Estamos dejando de «audicionar» para la vida real porque estamos esperando un libreto de Hollywood que nadie puede cumplir (ni los mismos actores de Hollywood son tan perfectos).
La trampa de la perfección
El problema es que cuando cada historia de amor que consumimos en la pantalla está protagonizada por modelos, el resto de nosotras, y de ellos, hace sentir que lo «promedio» es insuficiente. Pero la realidad es que el amor de verdad se construye en los momentos imperfectos.
Lo que dice Andrew es que si solo buscamos a alguien que se vea bien en la foto de perfil, estamos eligiendo un accesorio, no una pareja. Muchas veces, ese «short king» (esos hombres bajitos pero con una personalidad increíble) o ese tipo con un «weird charm» (un encanto fuera de lo común) es el que realmente nos va a escuchar cuando estemos pasando por situaciones de la vida.
Y es que realmente no tiene nada de malo emparejarnos con alguien que no se parece a cualquier protagonista de Bridgerton, porque ni ese famoso o millonario que ustedes tienen en mente, es perfecto, es solo una construcción de personaje que nos dio consumir tantos falsos ideales.
¿Por qué nos estamos quedando solas?
La soledad hoy no es por falta de gente, es por exceso de expectativas. Estamos tan enfocadas en lo que «debería ser» que no vemos lo que «es». La distorsión es tan grande que muchas mujeres de nuestra generación prefieren estar solas que «conformarse» con alguien que no cumple con la lista de 50 requisitos imposibles.
Pero ¡ojo!, hay una delgada línea entre tener dignidad y amor propio, y tener una lista de exigencias que ni el hombre más maravilloso del mundo podría llenar. El amor real no tiene filtros, no tiene una iluminación perfecta y, definitivamente, no siempre tiene la cuenta de un millonario.
Porque ahora parece que más que una pareja, la gente busca que vengan a salvarlos, que el marido tiene que ser multimillonario, o el super empresario, pero hablando realmente, eso solo es un muy bajo porcentaje de la sociedad, por lo que evidentemente es muy poco probable que eso suceda, y están renunciando a una conexión real solo por una fantasía.
No dejen de leer: La teoría de la silla: ¿a quién dejas sentar en tu mesa?
Es momento de aterrizar
Queremos hombres que nos hagan reír, hombres que estén presentes. Necesitamos volver a valorar lo real sobre lo visual, si seguimos buscando un algoritmo, nos vamos a quedar con una pantalla fría en lugar de un abrazo cálido.
Así que, cuentahabientes, la próxima vez que conozcan a alguien, olviden los estándares de Instagram por un segundo y miren a la persona que tienen enfrente. Quizá ese hombre que no parece un «10» de redes sociales, o no tiene el imperio económico que ustedes sueñan, es el 1000 que su corazón realmente necesita.