No es mentira que me cae pésimo el trigo y los lácteos, y todo esto es porque mi metabolismo simplemente ya no los tolera igual. Y así como a mí, les apuesto que todos tienen una cruz que cargar. ¡Y claro! Con el tiempo, el metabolismo se va desgastando poco a poco hasta que un día ya es tarde para meter el freno de mano.
Y lo más fuerte es que esta vicisitud tiene nombre y apellido: envejecimiento, que al final nos termina oxidando. Pero antes de que se me infarten, en el podcast de Bendita Nutrición con Nico y Bea, decían que esto no pasa de la noche a la mañana, sino que es una acumulación de lo que hicieron desde los 25 o 35 años, y que termina cobrando factura a los 40 años.
Las mil y una razones
Algo que comentaba Bea es que lo primero que pueden notar es el famoso inflammaging, que básicamente es vivir como globo, ya sea porque comieron mal, durmieron espantoso, están estresados (hola, cortisol) o cero hacen ejercicio. Y sí, es normal irnos desgastando, pero no tanto.
De hecho, Nico explicaba que esta inflamación, a la larga puede traerles temas de salud como: hígado graso, resistencia a la insulina, diabetes, Alzheimer, osteopenia, osteoporosis, entre otras.
Y no solo eso. Así como la panza la padece, también el cerebro, ya que existe la posibilidad de perder entre un 2% y un 5% de su volumen por década si no lo protegemos, o sea, el cerebro puede verse más pequeño, opaco y con algunas lagunas mentales.
Aquí es donde todo cobra sentido. Bea contaba que uno de los hábitos más importantes para hacerle frente a la oxidación es dormir, porque no hacerlo como Dios manda, le pega durísimo al aprendizaje, a la memoria y al humor.
Otro punto que tocaba Nico es el estrés. Existen diferentes tipos, está el “bueno” y el que los hace arrancarse los pelos. Pero antes de que se apaniqueen, el estrés sano es buenísimo para evitar el deterioro cognitivo, porque ese pequeño “nervio” reta al cerebro a generar nuevas conexiones.
Y la joya de la corona, la suplementación en estos casos es fundamental, y especialmente la que está hecha con granada. Por ejemplo, GranaGard se absorbe mejor gracias a su nanotecnología ya que penetra la barrera hematoencefálica (células y vasos sanguíneos), es rico en antioxidantes y omega 5, es un gran antiaging y ayuda a combatir la oxidación.
Así que si quieren dejar en el pasado tanto problemón, entren a granagard.com.mx o búsquenlos en FB como GranaGardMX y en IG como @granagardmx.