Seguramente muchos han sentido que después de los 40 algo cambia. De pronto cuesta más trabajo concentrarse, aprender cosas nuevas ya no fluye igual y los olvidos pequeños empiezan a aparecer más seguido.
Entrar a un cuarto y preguntarse “¿a qué venía?” o perder el hilo de una conversación puede parecer normal, pero cuando estos episodios se vuelven constantes, vale la pena entender qué está pasando.
Y justamente este fue uno de los temas clave en Bendita Nutrición, donde Bea y Nico conversaron con la Dra. Laura Elena Jiménez Aquino, psiquiatra y psicogeriatra por la UNAM, sobre cómo proteger la salud cerebral y qué hacer para mejorar enfoque, memoria y claridad mental.
Más allá de los olvidos
Aunado a esto, Laura comentaba que una de las principales razones por las que pasa esto es el “estrés oxidativo”, ya que todas las células tienen un metabolismo y por ende, desechos. Básicamente es un equilibrio de recibir y tirar, haciendo que esa basura se quede en nuestro organismo y cree los famosos “radicales libres”. Por si fuera poco, esto le da en la torre a la membrana y a las neuronas evitando que hagan sinapsis o sea que se conecten fácilmente.
A esto súmenle que Bea contaba que la baja de estrógenos durante la menopausia y la perimenopausia también les pasa factura a la conexión entre las neuronas. Y es justamente ahí donde algunas empiezan a desconectarse y deteriorarse. Así que, aguas, porque ahí es donde muchas empiezan a notar cambios más evidentes.
Una recomendación que daba Laura era poner muchísima atención a esos focos rojos. Algunos ejemplos fueron:
- Equivocarse más seguido.
- Vivir con el clásico “¿a qué venía?” o “¿qué iba a hacer?”.
- Sentir que aprender algo nuevo ya cuesta trabajo.
Ante cualquier escenario, sí o sí deben ir con su especialista, porque muchas veces puede no ser un tema de Alzheimer y más bien del metabolismo, porque la diabetes y la hipertensión juegan en contra, al igual que el estrés y una mala higiene del sueño.
Otro punto clave que compartía Nico para ayudarnos ante tanta vicisitud era sí, una alimentación balanceada y ejercicio, pero también un extra con suplementos específicos contra el “estrés oxidativo” como GranaGard. Lo espectacular es que tiene Omega 5 de semilla de granada y está hecho con Nanotecnología. ¿Qué significa esto? Que optimiza por completo la dispersión de sus componentes para que la molécula llegue súper íntegra a tu cuerpo. Gracias a eso, se calcula que llegan cinco veces más nutrientes directo a la barrera hematoencefálica, o sea, a las células del cerebro. ¡Boom!
Encima de todo, GranaGard es un gran aliado en casos de depresión y ansiedad, además de ser una gran herramienta para la concentración, toma de decisiones y más. Así que si buscan un aliado para este deterioro y para esta etapa, échense un clavado en las redes de GranaGard, los encuentran en granagard.com.mx, en FB como GranaGard y en IG como @granagardmx.
Entonces si quieren bajarle a tanto tema, apuéstenle a la rehabilitación cognitiva, a las herramientas correctas que pueden empezar a hacer la diferencia en su vida rutina.


