¿Se acuerdan que hace tiempo les llegué a contar en el programa que traía una inflamación del infierno y me dije, “se acabó la babosada”? Bueno la realidad es que llevaba meses con el cuento de hacerme una colonoscopía hasta que me decidí. Al final, todo salió de maravilla.
Pero les saco esto a tema porque pocas veces saben si lo que traen es una colitis, hinchazón o de plano otro problemón. Por eso es que escuchando el podcast de Bendita Nutrición con Nico y Bea, supe que la principal causa de la inflamación intestinal es el desequilibrio intestinal: cuando no tienen suficientes microorganismos. Básicamente no hay una variedad y un equilibrio de estos bichos.
Y algo que decía Bea, es que muchos se van con la idea de que para hacerle frente a estos problemas deben quitarse las frutas, verduras, lácteos y demás alimentos que muchas veces no tienen que ver. Y más que ayudarlos, solo le van a seguir dando pie al desequilibrio intestinal.
De hecho, Nico comentaba que más allá de quitarse alimentos porque los “inflaman”, le pongan mucho ojo a esas señales, ya que significa que no tienen los microorganismos especiales para “deshacer” esa comida. Por lo mismo es que deben empezar a incluirlos poco a poco, para que su microbiota no se desacostumbre y sigan con inflamación y gases.
¿Colitis o panza normal?
Aquí viene lo interesante, Bea explicaba que una forma de saber si se la viven con inflamación o tienen grasa abdominal es si amanecen con la panza dura y a lo largo del día sienten que va creciendo y aumentando esa rigidez, es signo de inflamación. Y a veces, puede pasar también por el tema emocional, porque el cerebro y el intestino están conectados y el game changer es su alimentación, ya que ayuda a calmar la mente.
Algunos ejemplos que daba Bea para estar en modo relax eran el té de toronjil morado, orégano, jengibre, menta, verde, blanco, manzanilla y de canela, para el sistema nervioso.
Otro consejo que daba Nico, es que pueden echarle una mano a su alimentación, poblando su intestino con microorganismos buenos, específicamente con los fermentados. Uno que mencionaba era Lifeway Kéfir que tiene 12 cepas de probióticos vivos, 10 g de proteína por porción, y lo pueden tomar intolerantes a la lactosa.
Así que si quieren darle ese empujón a su panza, chequen lo que tiene Lifeway Kéfir, los encuentran en FB como Lifeway Kéfir México, en IG como @lifewaykefirmexico o en kefirnutrition.com.mx. Por eso, entre más herramientas tengan para hacerse de una microbiota poblada, mejor salud.