En una ocasión les llegué a contar que hubo una época en mi vida en la que estaba obsessed con bajar de peso. Probé de todo: pastillas, tratamientos milagro, promesas que hoy sabemos que eran cualquier cosa. Y les cuento esto porque hoy estamos viendo lo mismo, pero en versión médica: cuerpos ultra delgados, caras chupadas y piel que simplemente no acompaña el cambio. Por algo ya existe el término “Ozempic face”.
Para entender qué está pasando realmente, platiqué con mi querida Isela Méndez, médico cirujano militar y especialista en dermatología por la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea. Y algo importante que me dijo fue que: cuando bajamos de peso, lo primero que se pierde no es solo grasa, también músculo. Si a eso le suman que muchas personas comen menos proteína de la que necesitan, el resultado es flacidez… y de la seria.
Isela me explicó que esta pérdida impacta directo en la calidad de la piel: se ve más delgada, menos firme, sin estructura. Y ahí es donde entra un concepto clave del que tienen que tomar nota: la bioestimulación regenerativa.
¿Qué hace la bioestimulación regenerativa?
Básicamente, pone a trabajar a los fibroblastos para que vuelvan a producir colágeno, elastina y otros componentes clave que mantienen la piel firme y de buena calidad. No es relleno, es estimular a la piel para que haga su chamba.
Pero si creen que es solo llegar y ponerse la cantidad que sea, están muy equivocadas y es que la cantidad de producto tiene que relacionarse con la edad. Algunos dermatólogos recomiendan, como regla general, que sea una jeringa por década. O sea que si tienen 40, probablemente necesiten 4. Así de claro.
Lo que se tienen que poner para verse espectaculares
Uno de los bioestimuladores que Isela recomienda es Radiesse, porque no solo funciona en la cara, también en cuello, escote, brazos, codos, rodillas, abdomen, glúteos, manos e incluso zona íntima. Los resultados empiezan a notarse desde el primer mes, pero se ven mucho mejor a los 3 y 6 meses.
Para que se den una idea, una jeringa cubre aproximadamente media hoja tamaño carta de piel. En brazos puede ser una, en rodillas hasta cuatro, y hay casos donde se necesitan más, dependiendo de la zona y la historia de cada piel.
Además, Radiesse también se usa en pacientes con quemaduras o cicatrices, porque mejora tanto la calidad de la piel que incluso facilita futuras cirugías reconstructivas.
¿Duele? Spoiler: no
Isela fue muy clara: se aplica anestesia local, luego el producto y un pequeño masaje para distribuirlo. Nada dramático. Y si lo combinan con Ultherapy Prime, los resultados pueden ser todavía mejores.
Eso sí, como siempre les digo, tienen que ir con un especialista que las evalúe para saber sus necesidades, pero sobre todo para saber cuándo y cuánto. Mi tip es que busquen a la Dra. Isela Méndez, que está en la CDMX y no dejen de visitar su sitio iselamendez.com, en IG está como @clinicaiselamendez o marquen al 55 5280 4218.