A ver, una cosa es sentirse cansada porque tienen mil pendientes… y otra muy distinta es vivir agotadas, con antojos infernales, cambios de humor y energía inexistente porque su cuerpo literalmente necesita ayuda. Y justo de eso hablaron Bea y Nico en el nuevo episodio de Bendita Nutrición: de la importancia de la suplementación para mujeres según cada etapa de la vida.
Porque sí, nuestro cuerpo cambia TODO el tiempo. No somos las mismas a los 20, a los 35, durante el embarazo o en la menopausia. Las hormonas cambian, el metabolismo, el sueño cambia… y las necesidades nutricionales también.
De hecho, algo que explicaba Nico y que está impactante es que el metabolismo no es estático. Depende del estrés, del descanso, de las hormonas, del ciclo menstrual y hasta de la etapa de vida en la que estén. Por ejemplo, durante el embarazo el cuerpo necesita alrededor de 500 calorías extra al día y durante la lactancia el gasto energético es todavía mayor.
Pero ojo: no hace falta estar embarazada para notar que algo anda raro. Hay días donde sienten más hambre, más cansancio, menos concentración o un humor infernal. Y aunque muchas veces lo normalizamos, esas pueden ser señales de que necesitan revisar su alimentación y la suplementación para mujeres adecuada para ustedes.
Uno de los nutrientes que más mencionó Bea en el episodio fue el hierro. Y tiene todo el sentido del mundo porque decía que durante la menstruación las mujeres pierden hierro constantemente, y cuando los niveles bajan aparecen síntomas como cansancio extremo, mareos, debilidad o dificultad para concentrarse.
Luego está el magnesio, que prácticamente es el héroe silencioso del cuerpo. Ayuda con el descanso, la recuperación muscular y el manejo del estrés. O sea, si sienten que duermen pésimo, viven tensas o amanecen agotadas aunque hayan dormido, podría ser momento de ponerle atención.
Y ni hablar de la vitamina D y el calcio, que se vuelven fundamentales en etapas como la perimenopausia y la menopausia. Cuando disminuyen los estrógenos, aumenta el riesgo de osteopenia y osteoporosis, haciendo que los huesos se debiliten muchísimo más rápido.
Otro tema importantísimo fue el ácido fólico. Porque muchísimas mujeres creen que solo importa cuando ya están embarazadas, pero la realidad es que debería formar parte de la preparación desde antes. Bea explicaba que la columna vertebral del bebé comienza a desarrollarse durante las primeras semanas del embarazo, muchas veces antes de que sepan que están esperando un bebé.
Por eso, tanto Bea como Nico insistían en algo clave: la suplementación para mujeres debe ser personalizada y acompañada por expertos. No se trata de tomar “lo que le funcionó a la amiga”, sino de entender qué necesita su cuerpo según su etapa de vida.
Y justo, un gran aliado para encontrar opciones adecuadas es San Pablo Farmacia, porque en el área de San Pablo Natural pueden encontrar desde probióticos y proteína hasta vitaminas y suplementos enfocados en distintas necesidades de salud femenina.
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Porque entender lo que necesita su cuerpo en cada etapa no es exageración ni vanidad. Es salud. Y muchas veces, la diferencia entre sentirse agotada o sentirse bien, está en escuchar las señales que el cuerpo lleva años tratando de mandarles.