Lo que tienen que saber a la hora de casarse por segunda vez.
Este es un tema por el que pueden estar pasando: casarse por segunda vez. Porque sí, muchas de ustedes ya pasaron por un divorcio, ya vivieron el duelo, ya sanaron y, de pronto, ¡pum!, el amor vuelve a tocar a su puerta.
Casarse a los 40, 50 o 60 no es lo mismo que a los 20, ya no somos las mismas niñas ilusas; ahora somos mujeres con bagaje, con hijos, con una carrera y, sobre todo, con mucha más claridad de lo que no estamos dispuestas a negociar.
¿Casarse por segunda vez? lo que deben de saber antes del sí
Sanar antes de saltar
Lo más importante cuentahabientes, es asegurarse de que no se están casando para «tapar» el dolor del pasado o por miedo a la soledad. Si todavía comparan a su nuevo galán con su ex, o si buscan que él resuelva las heridas que les dejó el anterior, ¡aguas!. Una segunda oportunidad real solo nace cuando ya están en paz con su historia anterior.
El «combo» familiar»
A diferencia de la primera vez, aquí solemos venir con hijos, nietos y hasta mascotas. No se trata solo de que él les guste a ustedes, sino de cómo se va a integrar en su dinámica familiar. Hablen claro sobre los límites, el rol que él tendrá con sus hijos y cómo manejarán las visitas de los ex. La comunicación aquí no es opcional, es vital.
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Finanzas claras, amistades largas
A estas alturas, ustedes ya tienen su patrimonio, sus ahorros y sus metas financieras. No dejen que el romance las ciegue, hablen de dinero: ¿bienes mancomunados o separados? ¿quién paga qué?. Tener independencia económica es libertad, y proteger lo que han construido con tanto esfuerzo es amor propio.
¿Por qué se quieren casar?
Pregúntense con total honestidad: ¿necesitan el papel o solo quieren la compañía?. Hoy en día, la unión libre o simplemente vivir cada quien en su casa pero ser pareja es una opción súper válida. El matrimonio debe ser un deseo compartido de construir algo nuevo, no una presión social para sentirse «completas».
La intimidad en la madurez
¡Nada de tabúes, por favor!. El sexo después de los 50 es maravilloso porque ya sabemos qué nos gusta y ya no nos da pena pedirlo. Asegúrense de que hay química real y de que pueden hablar de sus necesidades sin rodeos. Cuentahabientes, volver a creer en el amor es de valientes, si deciden dar el paso, háganlo desde la consciencia, y el respeto.