cerebro-neurodivergente

¿Por qué nos entendemos sin hablar?: neuronas espejo

¿Se han sentido más empáticos con ciertas situaciones o ciertas personas? Puede que tenga que ver con su cerebro.

febrero 16, 2026

¿Alguna vez se han preguntado por qué se nos hace un nudo en la garganta cuando vemos a la protagonista de una película llorar a moco tendido? ¿O por qué, cuando nuestra mejor amiga nos cuenta un drama, sentimos el dolor casi como si fuera propio?.

No es que sean «muy sentidas» ni que tengan el drama a flor de piel, ¡es pura biología!. Hoy vamos a platicar sobre un descubrimiento que cambió por completo la forma en que entendemos la conexión humana: las neuronas espejo. Estas células son, básicamente, el secreto mejor guardado detrás de nuestra empatía y de cómo nos entendemos sin decir una sola palabra.

No dejen de leer: El cerebro está detrás del truene en la relación

¿Qué son exactamente las neuronas espejo?

Imaginen que su cerebro tiene un sistema de «reflejo» que se activa en automático. Las neuronas espejo son un grupo de células nerviosas que se encienden no solo cuando realizamos una acción, sino también cuando observamos a otra persona hacer exactamente lo mismo.

Este fenómeno fue descubierto casi por accidente por el equipo del neurobiólogo Giacomo Rizzolatti. Gracias a él, hoy sabemos que para nuestro cerebro ver es casi lo mismo que hacer. Es decir, si ven a su pareja sufriendo, sus neuronas espejo están replicando ese dolor en su propio sistema nervioso. ¡Es como tener un simulador de realidad virtual integrado en la cabeza!.

La base de nuestra empatía y relaciones

Estas neuronas son las responsables de que podamos «leer» la mente de los demás sin necesidad de un manual de instrucciones. Son las que nos permiten intuir si nuestra pareja está de malas apenas cruza la puerta, o sentir esa calidez inmediata cuando alguien nos regala una sonrisa sincera.

En nuestras relaciones de pareja, cuentahabientes, estas células son vitales porque nos ayudan a construir ese concepto de «nosotros» que nos da tanta seguridad emocional. Pero mucho ojo aquí: así como reflejan lo bueno, también pueden jugarnos en contra. Si estamos rodeadas de gente tóxica, quejumbrosa o negativa, nuestro cerebro va a terminar «reflejando» y absorbiendo ese estado de ánimo. ¡Por eso es tan importante elegir bien con quién pasamos nuestro tiempo!.

No dejen de leer: El cerebro y el caos: ¿por qué las malas noticias no nos afectan?

Del aprendizaje a la acción: ¡Aprendemos viendo!

¿Se han fijado cómo sus hijas aprenden a maquillarse solo con verlas a ustedes frente al espejo? ¿O cómo aprendieron a cocinar esos platillos deliciosos observando a sus abuelas?. No fue leyendo un libro de 500 páginas; fue gracias a que las neuronas espejo permiten que nuestro cerebro ensaye mentalmente los movimientos que vemos en otros.

Esto es espectacular para desarrollar nuevas habilidades. Cuando ustedes ven algo que quieren aprender, sus neuronas ya están trabajando a marchas forzadas creando los mapas neuronales necesarios para que después les sea mucho más fácil ejecutarlo.

¿Cómo se activan en el día a día?

Seguro les ha pasado mil veces y no sabían que eran sus neuronas haciendo su magia. Aquí les dejo los ejemplos más claros:

  • El bostezo: Es el clásico. Cuando alguien bosteza en la oficina, de repente todas empezamos a bostezar en cadena. ¡Culpemos a las neuronas espejo por ese contagio biológico!.
  • La risa: La risa es poderosísima. ¿Les ha pasado que escuchan a alguien reír a carcajadas y terminan riéndose ustedes también aunque ni siquiera sepan de qué se trata el chiste?. Es su cerebro uniéndose a la fiesta.
  • La mirada: Con las personas más cercanas, a veces no necesitamos palabras. Una sola mirada basta para saber que están pensando exactamente lo mismo que nosotras.
  • Sonreír: Esto es ciencia pura, cuentahabientes. Al sonreír, activan las neuronas espejo de quienes las rodean, por lo que es súper probable que reciban una sonrisa de vuelta.

Diseñadas para conectar

Cuentahabientes, somos seres diseñados para la conexión. Nuestro cerebro es un espejo que busca constantemente entender y unirse a los demás para que no nos sintamos solas en este camino.

Aprovechen este conocimiento para ser más selectivas con sus compañías, para elegir mejor sus batallas y, sobre todo, para ser mucho más compasivas con ustedes mismas y con quienes las rodean. Al final, lo que reflejamos es lo que terminamos construyendo en nuestro entorno.

No dejen de leer:

únete a nuestra comunidad

febrero 16, 2026