El secreto de la eterna juventud (y de un vientre plano) está en estos alimentos llenos de fibra, así que háganlos sus mejores amigos.
Seguramente les ha pasado que, con el paso de los años, sienten que la digestión ya no es la misma. De pronto estamos más inflamadas, nos sentimos pesadas o nos cuesta muchísimo más trabajo mantenernos en nuestro peso ideal.
Y es que, a veces, buscamos soluciones mágicas en cremas o tratamientos carísimos, cuando la clave de la salud —y de vernos espectaculares— está en algo tan básico como la fibra.
No es solo «para ir al baño», cuentahabientes; la fibra es la mejor aliada para regular el azúcar en la sangre, reducir el colesterol, darnos saciedad y, lo más importante, alimentar nuestra microbiota intestinal. Es el «combustible» de nuestras bacterias buenas.
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Alimentos llenos de fibra y las razones por las que sí o sí deben de comerlos
Aunque la fibra es un tipo de carbohidrato, tiene una característica que la hace única: nuestro cuerpo no la puede digerir ni absorber. Mientras que otros nutrientes como las grasas o las proteínas se descomponen por completo, la fibra es tan poderosa que pasa prácticamente intacta por el estómago, el intestino delgado y el colon. Ese viaje de «entrada por salida» es lo que nos ayuda a mantenernos limpias por dentro y evitar esa molesta inflamación. Existen dos tipos y ambos son necesarios:
- Fibra soluble: Es como una esponjita que se disuelve en agua formando un gel. Es la mejor para que el azúcar no se dispare y el colesterol se mantenga a raya.
- Fibra insoluble: Funciona como la «escoba» de nuestro organismo. No se deshace y ayuda a que todo transite rápido por el sistema digestivo, evitando el estreñimiento.
La lista del súper que les va a cambiar la vida
Para que aprovechen todos estos beneficios, aquí los alimentos que no pueden faltar en sus despensas y de sus listas de súper, así que tomen nota.
Legumbres: saciedad y energía pura.
Si buscan algo que las mantenga satisfechas por horas y que además sea barato y versátil, las legumbres son la respuesta:
- Lentejas: Una sola taza cocida aporta casi 16 gramos de fibra.
- Frijoles negros: Buenísimos para la salud de su intestino.
- Garbanzos: Perfectos para un hummus o un snack saludable en la freidora de aire.
- Chícharos: Ayudan a controlar el azúcar y nos dan muchísima proteína.
Frutas: ¡Pierdan el miedo al azúcar!
Muchas veces evitamos la fruta por miedo al azúcar, pero cuentahabientes, cuando comen la fruta entera, la fibra hace que esa azúcar se absorba lento. ¡Así que no hay pretexto!.
- Frambuesas: Una taza tiene 8 gramos de fibra y muchísimos antioxidantes para la piel.
- Peras y Manzanas: Cómanlas siempre con cáscara para aprovechar la fibra al máximo.
- Plátano: El empujón de ánimo y potasio ideal para antes de entrenar.
- Naranjas y Fresas: Ayudan a que el metabolismo no se duerma y son bajas en calorías.
Verduras: coman mucho sin culpa
Las verduras son la clave para tener volumen en el plato, sentir saciedad y controlar la glucosa. No olviden incluir en su dieta diaria: nopal, espinaca, brócoli, alcachofa, zanahoria y calabaza. El nopal, en especial, es un tesoro mexicano para la digestión.
Granos y Semillas
Para cerrar con broche de oro, asegúrense de tener avena, quinoa, pasta integral y semillas de chía. La chía es maravillosa porque al hidratarse crea ese gel de fibra soluble que tanto bien nos hace.
Un acto de amor propio
Cuentahabientes, así como desparasitar a nuestras mascotas es un acto de amor y responsabilidad para evitar enfermedades, cuidar nuestra alimentación es el mejor regalo que nos podemos dar.
Al incorporar más fibra, no solo van a mejorar su digestión, sino que van a notar cambios reales en su estado de ánimo y en sus niveles de energía. Recuerden que para cualquier cambio drástico en su dieta, siempre es bueno consultar con un profesional de la salud. ¡A brillar por dentro y por fuera!