Bob Mackie, el gran diseñador de los 70, murió y dejó un legado espectacular en el mundo de la moda.
Cuentahabientes, el mundo de la moda está de luto. Acabamos de perder a uno de los genios más grandes y fabulosos que la industria del entretenimiento haya visto jamás. Se murió el maestro del brillo, la extravagancia y la fantasía absoluta: el inigualable Bob Mackie.
A través de un comunicado que nos dejó heladas, se anunció su partida este lunes: “Con gran pesar comunicamos que el señor Bob Mackie ha muerto hoy. Vivió sus 87 años al máximo, haciendo realidad su sueño de ser diseñador de moda y vestuario, que era lo único que siempre había querido hacer. Su genio y sus extraordinarios diseños perdurarán por siempre, y seguirán aportando belleza a este mundo”.
Hasta el momento no se ha revelado la causa de su muerte, pero lo que sí sabemos, y lo que jamás olvidaremos, es el inmenso legado que nos deja a todas las mujeres que amamos expresarnos a través de la ropa.
Bob Mackie, nos enseñó a brillar sin pedir perdón
Bob Mackie no hacía simplemente ropa. Bob creaba auténticas armaduras de poder para que las mujeres se plantaran en el mundo con una fuerza imparable. Tenía una filosofía que nos encanta, que va directo al empoderamiento femenino y que todas deberíamos tatuarnos en el alma: «Una mujer que usa mi ropa no tiene miedo de ser notada».
Era conocido en la industria como el «Sultán de las Lentejuelas» o el «Rajá de los Diamantes de Imitación». ¿Por qué? Porque donde hubiera plumas, destellos, transparencias y audacia, ahí estaba él, asegurándose de que sus musas dejaran a todos con la boca abierta.
Los inicios de un visionario
Robert Gordon Mackie nació el 24 de marzo de 1939 en California. Tras el divorcio de sus padres, pasó sus primeros años bajo el cuidado de sus abuelos maternos. Pero ese talento inmenso no iba a quedarse oculto por mucho tiempo. Estudió en Pasadena City College y en el Chouinard Art Institute, y su carrera dio el gran salto en los años 60, cuando la legendaria diseñadora Edith Head lo descubrió en los estudios Paramount.
Al principio de su carrera, trabajó como ilustrador para Jean-Louis. Y agárrense, cuentahabientes, porque su primer gran momento en la historia de la cultura pop llegó muy pronto: él fue quien dibujó el boceto original del icónico (y escandaloso para la época) vestido cubierto de cristales que usó Marilyn Monroe en 1962, la noche que le cantó «Happy Birthday» al presidente John F. Kennedy en el Madison Square Garden. ¡Historia pura!
Las musas que hicieron historia
Si hablamos de Bob Mackie, tenemos que hablar de Cher. Su relación fue mucho más allá de la de diseñador y clienta; fueron almas gemelas creativas. Bob Mackie diseñó sus espectaculares atuendos desde The Sonny & Cher Comedy Hour, sus residencias en Las Vegas, hasta sus giras más recientes.
¿Recuerdan ese atrevido conjunto negro con un inmenso tocado de plumas tipo mohawk que Cher usó en los premios de la Academia de 1986? Esa fue una obra maestra orquestada por Mackie para dejar claro que Cher no encajaría jamás en los moldes tradicionales de Hollywood.
Pero Cher no fue su única musa. Vistió a la realeza del talento: Whitney Houston y sus espectaculares vestidos de noche, Diana Ross y The Supremes, Tina Turner, Liza Minnelli, Bette Midler, Barbra Streisand y Oprah Winfrey. Además, fue el genio detrás de todos los vestuarios del Carol Burnett Show durante once años, incluyendo el famoso y divertidísimo «vestido cortina» (¡con todo y la barra en los hombros!) en la inolvidable parodia de Lo que el viento se llevó.
Un legado inigualable
El talento de este hombre no solo llenó estadios, teatros en Broadway y alfombras rojas. A lo largo de su carrera, fue nominado tres veces a los premios Óscar, ganó la espectacular cantidad de nueve premios Emmy y, en 2019, se llevó a casa un premio Tony por su deslumbrante diseño de vestuario en The Cher Show en Broadway.
La influencia de Bob Mackie trascendió tantas barreras que, apenas en 2023, la mismísima RuPaul le otorgó el primer Premio a la Trayectoria Giving Us Life-time Achievement en RuPaul’s Drag Race, un hermoso reconocimiento de las nuevas generaciones que siguen encontrando en él una inspiración infinita para hacer del diseño una forma de arte libre y desafiante.
Bob Mackie se volvió un adjetivo. ¿Cuántas veces no hemos escuchado en Los Simpson, Modern Family, The Nanny o Girls referencias directas a sus diseños? Ser llamada una «Barbie de Bob Mackie» se convirtió en el máximo halago de glamour y sofisticación. En su vida personal fue un hombre sumamente resiliente; atravesó pérdidas muy dolorosas, como la de su hijo Robin en 1993 y la de su pareja de décadas, el también diseñador Ray Aghayan, en 2011, pero nunca dejó que su espíritu creativo se apagara.
Hoy nos despedimos de un hombre que amó profundamente a las mujeres y su poder. Nos enseñó a no hacernos pequeñas para que otros estén cómodos y a atrevernos a ser el centro de atención.