Perder a un hijo, a una pareja o a alguien que amamos es una de las experiencias más desgarradoras, nos quiebra por dentro, nos mueve el piso por completo y cambia la brújula con la que navegamos la vida.
Eso fue exactamente lo que le ocurrió a la Dra. Laura Berman, una reconocida terapeuta que llevaba más de tres décadas acompañando a personas en sus procesos de pérdida y que, el 7 de febrero de 2021, vio cómo la tragedia tocó directamente a su puerta y de eso habla en su nuevo libro «Crying Out Loud: A Path Through Grief into a Life Reimagined».
Crying Out Loud: A Path Through Grief into a Life Reimagined de Laura Berman
Su hijo Sammy, de apenas 16 años, murió en su casa en Santa Mónica, California, luego de que un distribuidor lo contactara por Snapchat y le vendiera una pastilla adulterada con fentanilo. Sammy era un joven con la vida por delante:se preparaba para aplicar a la universidad y soñaba con viajar por el mundo.
Días después de la pesadilla, Laura decidió hablar públicamente para alertar a miles de familias y evitar que vivieran el mismo infierno. Sin embargo, en la intimidad, la terapeuta experimentada descubrió que había días en los que apenas lograba funcionar.
De ese proceso tan desgarrador nació su libro Crying Out Loud, una guía íntima sobre cómo aprender a vivir con la ausencia y, sobre todo, cómo responder a una pregunta que carcome el corazón: ¿cómo volvemos a disfrutar la vida cuando una parte de nosotras siente que ser felices sería traicionar la memoria de quien perdimos?
El duelo va más allá de la tristeza: es un trauma
Pongan mucha atención, cuentahabientes, porque solemos creer que el luto se reduce al llanto, pero la pérdida detona un torbellino de emociones: rabia, shock, pánico, culpa e incluso alivio (especialmente tras una enfermedad muy desgastante). En un mismo día podemos sentir un enojo feroz por lo que pasó y, un par de horas más tarde, reírnos recordando una anécdota hermosa.
Cuando la partida ocurre de manera repentina o traumática, el dolor coexiste con secuelas de estrés postraumático.Extrañar a alguien y revivir el instante de su partida son dos batallas distintas. Si se enfrentan a pesadillas recurrentes, recuerdos intrusivos o un estado de hiper alerta constante que paraliza sus días, es fundamental levantar la mano y acudir con especialistas y terapeutas capacitados en trauma.
Qué le pasa al cerebro y al sistema nervioso
Durante años, nuestro cerebro mapea a las personas con las que compartimos la cotidianidad: anticipa quién contesta el teléfono, quién llega por las noches o a quién le vamos a contar el chisme del día. Al perder a alguien, la mente tarda en asimilar la nueva realidad; por eso podemos tener muy clara la noticia y, aun así, voltear hacia la puerta esperando que esa persona entre a la hora habitual. En este proceso se altera nuestro sistema nervioso:
- Niebla mental: Aparecen olvidos cotidianos, falta de enfoque y un cansancio mental abrumador.
- Respuestas físicas: El cuerpo somatiza la ausencia con tensión muscular constante, taquicardias, sobresaltos o un agotamiento absoluto.
- Detonantes inesperados: Un perfume, una fecha o una canción pueden desarmarnos por completo después de haber tenido varios días de aparente calma.
Reprimir el dolor no es sanar
Llenarse la agenda de juntas, pasar horas en el gimnasio o maratonear series de televisión puede dar un respiro válido, pero hay una línea delgada entre descansar y evadir. Ocupar cada minuto para evitar el silencio solo posterga el dolor.
La sanación ocurre cuando nos atrevemos a darle pequeños espacios a lo que sentimos: llorar cinco minutos, escribir lo que no nos atrevemos a pronunciar o hablar con una persona de confianza a un ritmo que podamos sostener.
Cambios de identidad y relaciones que se fracturan
Cuando alguien trasciende, cambia también nuestra propia identidad. Si perdemos a la pareja, nos descubrimos pensando en plural al hacer planes; si perdemos a una madre, nos quedamos con la llamada a la mitad cuando llega una buena noticia.
Cambian las dinámicas familiares y no todo nuestro círculo responde como desearíamos: hay amistades que nos acompañan a diario y familiares que huyen del tema por miedo a hacernos llorar. En estos momentos se vale ser claras y pedir sin rodeos: “Hoy necesito desahogarme, ¿me escuchas?” o “Hoy no quiero estar sola, ¿vienes a cenar?”.
El mapa de rescate: anclas, boyas y barcos
Cuando el sufrimiento se siente imposible de tolerar, la recomendación de Laura Berman es achicar el horizonte y preguntarnos: ¿Qué necesito para sobrevivir los próximos sesenta minutos? Para esos instantes, diseñó este esquema:
- Anclas: Acciones mínimas que devuelven balance a la tierra (respirar aire fresco, escuchar una canción suave, acariciar a nuestras mascotas).
- Boyas: Amigas o familiares a quienes podemos llamar con peticiones muy puntuales: “¿Caminas conmigo media hora?”.
- Barcos: Apoyos que se hacen cargo de la logística cuando nosotras no podemos ni levantarnos: quien nos lleva comida nutritiva a casa, nos cuida las espaldas o nos acompaña a terapia.
Mantener el vínculo y volver a sonreír sin culpa
Seguir conectadas con quienes ya no están no significa quedarnos ancladas al sufrimiento. Los vínculos continuos se nutren al cocinar esa receta que nos enseñó la abuela, conservar una tradición familiar o tomar decisiones honrando sus valores.
La alegría y el luto pueden convivir en el mismo corazón. Disfrutar de una cena entre risas y llegar a llorar a solas a la cama no es una contradicción: es parte de la complejidad humana. Volver a proyectar el futuro puede comenzar con algo tan sencillo como planear un café el próximo fin de semana o iniciar un proyecto en su honor. Darse permiso de volver a reír no borra el amor que les tuvimos; al contrario, es el mayor tributo que podemos rendir a su memoria.
Especialista: Laura Berman. Terapeuta mundial experta en temas de sexualidad, amor y relaciones de pareja. Maestra y doctora por la Universidad de Nueva York, con más de 30 años de experiencia en relaciones desde una perspectiva que integra la mente, el cuerpo y el espíritu. Columnista de USA Today y experta invitada en The Oprah Winfrey Show. Autora de libros como Quantum Love, Real Sex for Real Women, Loving Sex, It’s Not Him, It’s You!, Talking to Your Kids About Sex. Host del famoso podcast sobre consejos de amor y sexualidad The Language of Love.
IG, TW, TikTok: @drlauraberman / FB y YT: Dr. Laura Berman / WEB: drlauraberman.com / Podcast The Language of Love en Spotify y Apple Podcast.