¿Alguna vez les ha pasado que alguien se lleva una impresión de ustedes que no tiene nada que ver con quienes son? Porque una cosa es lo que queremos comunicar y otra muy distinta lo que los demás perciben de nosotros por cómo hablamos, vestimos y nos comportamos. Y ojo, no se trata de vivir pendientes de lo que piensen los demás, sino de entender que nuestra imagen personal también comunica. El problema aparece cuando lo que decimos no coincide con lo que hacemos. ¿Cuáles son esos errores de comunicación que pueden jugar en nuestra contra?
Errores de comunicación que no deberían pasar por alto
1. La impuntualidad: Llegar tarde 24/7 puede comunicar desorganización y cero consideración por el tiempo de los demás. Si acordaron una hora, ¡respétenla!
2. Vestirse sin contexto: No es lo mismo una entrevista de trabajo que una comida con amigos. La ropa que elegimos puede cambiar la impresión que creamos, pero eso no significa que tengamos que disfrazarnos para encajar. La clave está en entender el contexto sin perder nuestra esencia. Y esto también aplica a los lentes: pueden formar parte del mensaje que queremos comunicar, ya sea una imagen más clásica, creativa o contemporánea.
De hecho, Efecto LUX, de Ópticas LUX, va de la mano de esta idea, porque no solamente es cosa de cómo ven, sino de cómo se ven. Porque los lentes no solo cuidan los ojos de uno, forman parte de cómo armamos nuestra imagen. Eso sí, el diseño no debe ser lo único que deben tener claro, también el check up periódico juega un papel importante, y LUX tiene el mejor, además de que es completely free. Entonces, si ya se convencieron, chequen todo lo que tiene para ustedes en www.lux.mx.
3. Descuidar cómo hablan y escriben: Saber expresar nuestras ideas, hablar frente a otras personas y cuidar la ortografía también influye en cómo nos perciben. No se trata de hablar porque “toca”, sino de saber expresar lo que pensamos, sin caer en los típicos errores de comunicación.
4. No cumplir su palabra: Si dicen que van a hacer algo, ¡háganlo! Y si no pueden, avisen. La congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos es fundamental para la credibilidad.
5. Olvidarse de la etiqueta digital: Antes de publicar, comentar o mandar un mensaje, piensen en cómo puede tomarse. Que estemos detrás de una pantalla no significa que las reglas básicas de respeto se esfumaron.
6. Vivir del chisme: Una cosa es conversar y otra pasar información sobre los demás. El chisme puede darle en la torre a sus relaciones y también la percepción que otras personas tienen de nosotros.
7. Hacer comentarios fuera de lugar: Las bromas también comunican. Un comentario garrafal sobre alguien puede hacer que una persona se sienta excluida. Cuidar nuestra imagen también implica revisar cómo tratamos a los demás.
8. Ignorar los protocolos: No nos comportamos igual en una entrevista de trabajo, una reunión formal o una comida con amigos. Saber dónde estamos es señal de consideración, sin que eso signifique dejar de ser nosotros mismos, y obvio, sin errores de comunicación.
9. Vivir por encima de sus posibilidades: La imagen que proyectamos también puede estar relacionada con nuestras decisiones financieras. No tiene sentido intentar aparentar un estilo de vida que nomás no da una con nuestra realidad.
10. Querer parecer alguien que no son: Cuidar nuestra imagen personal no significa disfrazarnos ni convertirnos en alguien más para encajar. Se trata de reconocer nuestra esencia, entender qué queremos comunicar y encontrar una manera auténtica de expresarlo, ¡bye errores de comunicación!
Al final, todo se trata de encontrar esa congruencia entre quiénes somos, lo que queremos comunicar y cómo lo expresamos. Y sí, hasta los detalles que parecen pequeños pueden formar parte de ese mensaje, incluidos los lentes que elegimos.