Ciclosporiasis es la nueva enfermedad que está levantando las alertas y es que es una bacteria que está enfermando por miles.
Resulta que Estados Unidos está enfrentando un aumento sumamente importante y preocupante de casos de ciclosporiasis, una infección intestinal que está encendiendo las alarmas de las autoridades sanitarias.
Para que se den una idea de la magnitud del problema, desde el 1 de mayo de este 2026, los CDC (los famosos Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos) ya han confirmado 1,645 contagios adquiridos dentro del territorio estadounidense. De este grupo, al menos 141 personas han tenido que ser hospitalizadas —lo que equivale al 9% de los casos—, aunque afortunadamente hasta el momento no se ha registrado ninguna muerte.
Pero aquí viene lo que nos tiene a todos con el ojo cuadrado: ¡hay más de 5,100 reportes sospechosos que todavía se están analizando para confirmar si entran en la definición oficial de la enfermedad! Si comparamos esto con el mismo periodo del año pasado, en 2025, la diferencia es abismal, ya que en ese entonces solo se habían registrado 249 casos.
Dentro de todo este incremento, los doctores y especialistas están investigando a fondo un brote específico que ya reúne a más de 400 pacientes en Michigan, Ohio, Virginia Occidental y Kentucky, quienes empezaron con los síntomas a partir del 22 de junio.
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¿Ya se sabe qué alimento provocó el brote?
Cuentahabientes, la respuesta corta es: todavía no. Las investigaciones preliminares que se hicieron en Michigan han puesto la mirada sobre la lechuga y otras hojas verdes que se usan habitualmente en las ensaladas como las posibles fuentes de exposición. Sin embargo, hasta el día de hoy no se ha logrado identificar un producto en específico, una marca, un productor, un restaurante o un proveedor que sea el responsable absoluto. Tampoco se han descartado otros alimentos de la lista.
La FDA mantiene abiertas varias líneas de investigación relacionadas con este parásito, pero los productos implicados aparecen oficialmente como “no identificados”. Por esta misma razón, las autoridades estadounidenses no han recomendado dejar de consumir alguna fruta o verdura en particular, ni han anunciado un retiro generalizado de lechugas del mercado.
Dato importante: Por el momento, no existe absolutamente ninguna evidencia oficial que permita responsabilizar a los productos cultivados en México. La fuente de contaminación podría ser perfectamente nacional en Estados Unidos, importada de otros lugares o estar relacionada con diferentes alimentos a la vez. Las labores de rastreo continúan a marchas forzadas.
¿Qué es exactamente la ciclosporiasis y cómo se contagia?
A ver, cuentahabientes, vamos a entender al enemigo. Esta es una infección del intestino causada por un parásito microscópico llamado Cyclospora cayetanensis. Este bichito microscópico llega al organismo cuando una persona consume agua, frutas, verduras u otros alimentos que desafortunadamente estuvieron en contacto con materia fecal humana. ¡Así como lo oyen!
La buena noticia dentro de todo esto es que no se transmite directamente de persona a persona. Si están cerca de alguien enfermo, no se van a contagiar a través del aire o un abrazo, porque el parásito necesita pasar un tiempo en el ambiente exterior para volverse infeccioso.
Históricamente, los brotes de esta enfermedad se han relacionado de forma directa con productos frescos que solemos consumir crudos en nuestro día a día, tales como:
- Lechugas y mezclas listas para ensalada.
- Cilantro y albahaca frescos.
- Frambuesas y otras variedades de frutos rojos.
- Chícharos y vegetales frescos.
- Agua contaminada.
Ojo, esto bajo ninguna circunstancia significa que estos alimentos estén actualmente contaminados en sus casas ni que deban eliminarlos por completo de su dieta o la de su familia. Simplemente hay que extremar precauciones.
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Las señales de alerta que deben vigilar
Los CDC advierten que este parásito provoca una serie de síntomas molestos que pueden llegar a durar semanas si no se atienden adecuadamente. Las principales señales que deben encender sus focos rojos son:
- Diarrea acuosa y explosiva (este es, por mucho, el síntoma principal y más evidente).
- Calambres abdominales intensos e hinchazón en el vientre.
- Náuseas constantes y una fatiga brutal.
- Fiebre leve.
- Pérdida drástica del apetito y, por consecuencia, pérdida de peso.
Por lo general, este cuadro clínico suele aparecer entre dos días y dos semanas después de haber tenido contacto con el parásito.
¿Cómo se puede prevenir en el hogar?
Como les decía, cuentahabientes, no se trata de dejar de comer ensaladas o frutas deliciosas, sino de volvernos sumamente estrictas con la higiene dentro de nuestra cocina. Tomen nota de estas medidas infalibles:
- Lavado de manos impecable: Lávense perfectamente las manos con agua y jabón antes y después de manipular cualquier tipo de comida.
- Bajo el chorro de agua: Laven todas las frutas y verduras bajo el chorro de agua potable. Sí, incluso aquellas que en el empaque digan que ya vienen prelavadas y listas para comer. ¡Más vale prevenir!
- Tallen con cepillo: Para los productos que tienen una superficie firme o rugosa, como los pepinos y los melones, utilicen un cepillo limpio exclusivo para alimentos.
- Corten lo dañado: Retiren y desechen inmediatamente las partes de los vegetales que estén golpeadas, dañadas o visiblemente deterioradas.
- Refrigeración inmediata: Metan al refrigerador lo más rápido posible todos los productos que ya hayan cortado, pelado o preparado.
- Cuidado con el agua: Eviten por completo consumir agua de procedencia dudosa o que no esté debidamente purificada.
¡Atención aquí! El lavado minucioso disminuye de forma importante el riesgo, pero la realidad es que no garantiza la eliminación total del parásito. Tienen que saber que los desinfectantes comunes y el cloro que habitualmente compramos en el supermercado para limpiar los vegetales no siempre tienen la fuerza para destruir a la Cyclospora. Lo único que la inactiva al 100% es una cocción adecuada a través del calor.
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¿Cuándo es momento de ir con los especialistas?
Cuentahabientes, si ustedes o alguien de su familia presenta una diarrea acuosa que dura más de dos o tres días, y esto se acompaña de una fatiga que no las deja levantarse de la cama, pérdida de apetito, pérdida notoria de peso, fiebre o los primeros signos de deshidratación, es momento de buscar atención médica de inmediato.
El tratamiento de elección que suelen indicar los especialistas para combatir esta infección es una combinación específica de antibióticos llamada trimetoprima-sulfametoxazol. Sin embargo, bajo ninguna circunstancia se les ocurra automedicarse ni tomar lo que tengan guardado en el botiquín.
La automedicación con estos tratamientos puede ser sumamente peligrosa, especialmente si son personas alérgicas a las sulfas, si están embarazadas, si se trata de menores de edad o si padecen alguna otra enfermedad crónica.
Especialista: Dr. Paco Moreno. Internista e Infectólogo del Centro Médico ABC. Jefe de Medicina Interna del Hospital ABC. Miembro del IAS (International AIDS Society). Hospital ABC Observatorio. Premio Nacional de Salud 2020.
TW: @DrPacoMoreno1 // Tel: 55 52 73 11 38