Día Mundial del Alzheimer: ¿Olvido normal o foco rojo? Todo lo que tienen que saber

Les vamos a explicar cuándo un olvido puede ser una señal de algo más grave y así conmemoramos el Día Mundial del Alzheimer.

septiembre 21, 2026

Todos los 21 de septiembre, se conmemoran el Día Mundial del Alzheimer y les vamos a dar las diferencias entre el normal o foco rojo.

Esta fecha fue establecida en 1994 gracias a una iniciativa brutal de la Alzheimer’s Disease International junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por eso, hoy quiero que nos sentemos, nos tomemos un café y hablemos de esto, porque estar informadas es el primer paso para proteger nuestro cerebro y el de la gente que amamos.

Las cifras que nos dejan heladas

Cuentahabientes, los números son de impacto. De acuerdo con la Fisher Center for Alzheimer’s Research Foundation, en el mundo hay 50 millones de personas viviendo con esta enfermedad. Y agárrense, porque debido al envejecimiento de la población mundial, se proyecta que el número total de personas con demencia alcanzará los 78 millones para 2030, ¡y hasta 139 millones en 2050!

Según la OMS, la demencia es la séptima causa de muerte en el mundo y una de las principales razones por las que los adultos mayores pierden su independencia. Pero el dato que más me rompe la cabeza es este: hasta el 75% de las personas que viven con demencia en el mundo podrían estar sin un diagnóstico oficial. ¡Imagínense estar viviendo esto en la oscuridad!

A ver, ¿qué es exactamente el Alzheimer?

Siempre escuchamos los términos y a veces los confundimos. Tomen nota:

  • Demencia no es una enfermedad en sí, sino un síndrome. Es un conjunto de síntomas caracterizados por el deterioro de la memoria u otras funciones mentales que ya interfieren con la vida diaria.
  • Alzheimer, por su parte, es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que daña las neuronas y sus conexiones. Es, de hecho, la causa más frecuente de demencia (representa entre el 60 y 70% de los casos).

En el cerebro de una persona con Alzheimer se empiezan a acumular dos proteínas de forma anormal: la beta-amiloide y la tau. Estos cambios silenciosos pueden empezar muchísimos años antes de que aparezcan los primeros síntomas. Y pongan atención: tener Alzheimer no es una consecuencia normal del envejecimiento. No es algo que «nos va a pasar a todas por hacernos viejas».

Los focos rojos: Cuándo salir corriendo al neurólogo

La manifestación más clásica es la dificultad progresiva para retener información reciente. Si ustedes ven esto en sus papás, en sus parejas o en ustedes mismas, pongan mucha atención a estas señales:

  • Olvidar conversaciones o acontecimientos que acaban de pasar.
  • Repetir varias veces las mismas preguntas en un ratito.
  • Perderse en lugares que ya conocían perfectamente.
  • Tener broncas para manejar su dinero, organizar sus pastillas o recordar citas importantes.
  • Problemas para encontrar las palabras correctas o seguir el hilo de una plática.
  • Dificultad para planear, resolver problemas o hacer tareas que antes hacían con los ojos cerrados.
  • Cambios de juicio, de personalidad, de conducta o cero motivación (apatía).
  • Pérdida progresiva de su independencia.

¡Ojo aquí! Un olvido ocasional no significa que ya tengan la enfermedad. La clave es que estos problemas sean progresivos, repetitivos y que de verdad afecten su día a día. Se recomienda ir a una valoración con un neurólogo cuando hay problemas de seguridad (por ejemplo, al conducir el auto o administrar sus tratamientos de farmacia), o si los síntomas aparecen antes de los 65 años.

Dato súper importante: Si una confusión aparece de forma súbita, en cuestión de horas o días, eso NO es la presentación habitual del Alzheimer. Requiere atención en urgencias porque podría ser un evento vascular cerebral, una infección o una alteración metabólica.

El diagnóstico y la maravilla de la ciencia actual

El diagnóstico siempre empieza con una evaluación integral: entrevistas, pruebas cognitivas (como el MoCA o MMSE), análisis de sangre para descartar otras cosas, y estudios de imagen como resonancias magnéticas.

Pero les tengo una noticia que es una joya de la ciencia moderna: ¡los nuevos biomarcadores en sangre! Actualmente existen pruebas de plasma capaces de detectar cambios relacionados con el Alzheimer con una precisión bárbara (el más desarrollado es el p-tau217).

Ojo, estas pruebas no son para que vayan mañana al laboratorio «nada más para ver cómo están». Se recomiendan para personas que ya tienen síntomas cognitivos persistentes y requieren aclarar si la causa es Alzheimer. Un resultado positivo indica una alta probabilidad, pero no sustituye jamás la valoración del especialista.

¿Qué hay de los tratamientos?

Aunque hoy por hoy no hay una cura, sí existen opciones para manejarlo.

  • Terapias sintomáticas: Existen fármacos tradicionales (como el donepezilo, rivastigmina, galantamina y memantina) que no eliminan la enfermedad, pero ayudan a mejorar temporalmente los síntomas cognitivos.
  • Terapias modificadoras: Lo más nuevo son los anticuerpos dirigidos contra la proteína beta-amiloide (Lecanemab y donanemab). Han demostrado que pueden hacer más lento el deterioro en pacientes súper seleccionados en etapas muy tempranas. No recuperan la memoria perdida y pueden tener efectos secundarios como inflamación cerebral (conocida como ARIA), por lo que requieren vigilancia extrema por parte de los expertos.

Además de la ciencia, el estilo de vida lo es todo: actividad física adaptada, estimulación cognitiva, mucha participación social, y tener bajo control la hipertensión, la diabetes y el colesterol.

Mis queridas cuentahabientes, no todo olvido es Alzheimer, pero no podemos tapar el sol con un dedo. Si notan un deterioro progresivo, hay que estudiarlo de inmediato. Un diagnóstico temprano nos da poder: el poder de descartar causas que sí son reversibles, el poder de planear los cuidados, de buscar apoyo y de acceder a terapias novedosas.

Especialista: Yamil Matuk. Especialista en Neurología y Enfermedad de Parkinson, Trastornos del Movimiento y Enfermedades Neurodegenerativas por el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez”. Director de la Clínica de Alta Especialidad “Parkinson Care” en el Hospital Angeles Centro Sur, Querétaro.

IG: @drYamilMatuk / Web: parkinsoncare.com.mx / Tel: 44 21 93 31 81 / WA: 44 24 85 61 64

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