Llegaron más de 300 calaveritas y estas son las mejores…
Cuentahabientes, en el programa se leyeron las calaveritas más divertidas que nos mandaron. Estas son las 10 mejores, pero solo 3 son las que se llevan las alegrías.
Calaverita 1 – Alejandra Jeanette Hernández Gamero
Desde Nicaragua salió Martha con sueños de gran altura
cruzócaminos y fronteras con elegancia y soltura
con Rebeca conversaba de tendencias y salud
de medicina, diagnósticos y de eterna juventud
La Flaca llegóa consulta creyéndose muy preparada
pero Martha le dio cátedra y salióbien recetada
La Catrina había tomado lo que decía la sociedad
pero Martha sugirióa alguien con triple especialidad
En casa su amado Spiderman la esperaba con cariño
mientras Martha acomodaba cada copa con gran tino
La Muerte quiso sentarse, pero Martha la miró:
Darling, esa mesa no estálista y de inmediato la paró
Cada plato en su lugar, cada flor de la ocasión
¡Aquíhasta la misma Flaca respeta la decoración!
Velas, platos y cubiertos, todo estaba en simetría
hasta el mismísimo esqueleto respetóla geometría
Fanática del estilo, la diabla vistióa la moda
Pásale, le dijo Martha, y de inmediato se acomoda
La Catrina se sentó, pero no quiso una copa
pidiócon elegancia coloquen funda en su Coca
La Flaca quiso llevársela presumiendo su carruaje
Martha respondió: Not today, no combina con mi traje!
Despidiéndose, la Flaca mostródientes relucientes
Los que el doctor Alejandro le dejóresplandecientes
Martha le pasóel contacto, a ella y sus cuentahabientes
para que el Día de Muertos todos estemos sonrientes
La Catrina, impresionada con su ciencia y su talento
les dijo: Aún no me las llevo, les falta un documento
Martha, Rebe, su título tienen que recoger
hasta que sean doctoras, no las puedo traer
Calaverita 2 – Maricruz Sánchez Manríquez
La Catrina escuchaba a Martha,
muy atenta en la estación,
hablando de moda y estilo,
de elegancia y distinción.
Por fin encuentro a Debayle,
la reina que derrocha elegancia,
que presume de moda y glamour,
¡y da cátedra de extravagancia!
La Flaca sacóuna visera,
una cangurera también:
«¡Te las pones para el viaje
que al panteón nos vamos, ¡ven!
Alláharemos pasarela,
con esqueletos por doquier,
¡y túserás la gran estrella
que todos querrán ver!
Martha pegótremendo grito,
casi pierde la razón:
«¡Prefiero una hernia cervical
a semejante aberración!».
«¡Horrible la cangurera,
espantosa la visera también!
¡No me las pongo ni muerta,
aunque la Flaca me lo obligue a poner»s»
«Por la moda todo aguanto,
cada dolor y sacrificio,
¡pero jamás esos horrores
serán parte de mi suplicio…!»
La Catrina, sorprendida,
no la podía convencer:
¡quédifícil era Martha,
ni la muerte la hacía ceder!
«¡Llévame, Flaca, al panteón,
pero atiende mi petición:
ni cangurera ni visera,
¡Quiero portar un vestido,
acorde con la ocasión!»
La Catrina ya enojada,
se marchómuy indignada.
«¡Con Martha no puedo yo, ¡Yo me voy decepcionada!»
Calaverita 3. Ricardo Hernández Juárez
A la W llegó la muerte
vino buscando a Martha
para cambiarle su suerte.
Quiso ser lo más consciente,
pidiendo primero un registro
de querido cuentahabiente.
Martha ya muy espantada
intentó correr al baño,
pero eso no evitará
que se la lleve este año.
Con gritos llegó Rebeca
¡Si te la quieres llevar,
llévala a una discoteca!
¡Martha vive ya en desgracia,
pues no ha logrado reponerse
desde que le dio la menopausia!
Con palabras rebuscadas
intervino la Chavira,
y la muerte contestó:
¡También te tengo en la mira!
En eso, llegó Mario Guerra
llamando toda su atención.
y la muerte coqueteando, dijo:
“que guapura de pelón”.
Mientras Mario y Martha
actuaban una revuelta,
la muerte tomó la decisión
de llevarse al terapeuta.
La muerte olvidó
que venía por la Debayle,
enamorada de Mario
prefirió llevarlo al baile.
Por ahora te salvaste
mi adorada Marthita,
pero te estaré cuidando
y te espero allá afuerita.
Calaverita 4 – Ivonne Baqués
Era una noche de otoño
Lluviosa, obscura y fría.
Portando tremendo moño
Se apareció la Catrina.
Mientras meneaba las caderas
Por los pasillos de la estación.
Arrastrando unas cadenas
Se convirtió en la sensación.
¿Dónde está la Debayle?
Angustiada preguntó.
Junto a su comadre la Mangas
Quiero darle chicharrón.
Está imparable facturando
Con sus retos del infierno.
Ya me anda superando
Y estoy que me arranco los huesos.
Muy moderna y descocada
Hace sus entrevistas.
Lo mismo a Doña Obama
Que a sus especialistas.
La banda de Cuentahabientes
Llora y llora desconsolada.
Porque la recochina muerte
Se llevo a todos los del programa.
Extrañamos a la tía Yoya
A Mario Guerra y a Ariel.
Aunque nos daba roña
Cuando nos decían que hacer.
Nos quedamos sin parejas
Sin dinero y sin pensiones.
A Martha se llevó de las orejas
Y no acepta reclamaciones.
¡Te queremos Martha, te queremos!
Gritamos todos a coro.
Pedimos de vuelta tus consejos
Aunque interrumpas un chorro…
Fin
Calaverita 5 – Sergio Magallon Martinez
Llegó la Flaca a la cabina
buscando a Martha Debayle,
con su guadaña afilada
y una sonrisa notable.
Rebeca corrió asustada:
¡No te lleves a Martita!
Mira que da muchos consejos
y la gente la necesita.
La Flaca soltó la queja:
Ya me tienen enfadada,
porque cada Día de Muertos
Martha me deja plantada.
Si no sale Martita,
dame pues un invitado:
Mario Guerra, Tere Díaz
o Fernando bien peinado.
Martha entonces intervino
sin cortar la transmisión:
A ver, Flaca, no te aceleres,
vamos a hacer una negociación.
Armamos un ‘Mátame Esta’
con toda la producción,
y el que pierda se va contigo
sin derecho a apelación.
La Flaca quedó encantada:
¡Ahora sí me hiciste el día!
Porque una cosa es la muerte…
¡y otra una mala melodía!
Llegó el día del certamen,
hubo porras y emoción,
cada quien llevó sus himnos
para ganar la votación.
Pero al contar las papeletas
se puso dura la ocasión,
porque Mario Guerra perdió…
¡por poner una de Arjona en la competición!
La Flaca enseñó el resultado:
No hay reclamo ni excepción,
el que pierde en ‘Mátame Esta’
me acompaña al panteón.
La Muerte se fue contenta
con premio de consolación,
y desde entonces en cabina
hay mucha más precaución.
Porque si Martha se salva,
como ya es vieja tradición,
alguien más paga la cuenta…
por una mala selección.
Calaverita 6 – Daniel Zambrano Aguilar
Una mañana la Huesuda,
con rebozo y con tacón,
sintonizó el noventa y seis punto nueve
buscando diversión.
Martha Debayle al micrófono,
con su estilo singular,
y Rebeca Mangas sonriente,
¡listas para comenzar!
Entre consejos y risas,
la Flaca se emocionó;
iba buscando unas almas,
¡pero hasta apuntes tomó!
Los cuentahabientes reían,
disfrutando la emisión,
pues entre tanta ocurrencia
siempre había una lección.
—¡Vámonos al camposanto! —
gritó la Muerte al pasar—.
Pero Martha alzó una ceja:
—¡Primero aprende a escuchar!
Rebeca soltó la risa:
—¡Ay, flaquita, qué ilusión!
Si nos llevas a tu fiesta,
¡pon la radio en el panteón!
La Calaca, fascinada,
se olvidó de su labor;
pidió café, tomó asiento
y hasta habló de educación.
Los esqueletos reclamaban:
—¡Ya regresa, por favor!
¡Que nos tienes esperando
y olvidaste al director!
Desde entonces, en noviembre,
tiembla entero el camposanto:
las calacas mueven huesos
y los difuntos bailan tanto.
Ya no busca llevarse almas,
ni provoca más espanto;
¡ahora escucha a Martha y Rebeca
con su cafecito al lado!
Y esta historia nos enseña,
con alegría y emoción:
¡hasta la Muerte se divierte
con W Radio en su panteón!
¡Que vivan Martha y Rebe,
su talento y su alegría,
que enseñando y entreteniendo nos alegran cada día.
Calaverita 7 – Ary Vazquez
Estaba Martha Debayle, de Cruella de Vil vestida,
con tacones elegantes y sintiéndose divina.
Llegó la Flaca y le dijo:
—¿A dónde tan arreglada?
—¡Voy a una fiesta embrujada, donde seré la más cotizada!
—¡Ándale, Martha, vámonos, que ya llegó tu hora!
—¡Ni lo sueñes, Huesuda, que no me voy ahora!
Mis cuentahabientes me esperan, ¡no los puedo abandonar!
¿Quién les dará los mejores tips para su casa decorar?
La Muerte, ya fastidiada, le contestó muy molesta:
—¡Ahora darás tus consejos en el panteón y de fiesta!
Y Martha se fue indignada, sin dejar de reclamar:
—¡Pero, Flaca, por lo menos, déjame el outfit cambiar!
Calaverita 8 – Manuel Bautista Ayala
Rebeca salió corriendo
Ni siquiera se quitó la bata
Pues escucho por la radio
Que Martha estiro la pata
Mi vecino está llorando
Pobre de don Arcadio
Si ya no escucha el programa
Pa´ que le sirve su radio
Ya se corrió la noticia
Desde el sur y hasta Tijuana
Lo publicaron en MOI
Donde salió con su hermana
Anunciaron en la tele
Murió la mujer del año
Sorprendido Mario Guerra
Se salió corriendo al baño
Martha ya está descansando
En una tumba bonita
Ahí es su nueva morada
Al lado de su abuelita
El locutor dio la noticia
Y la mesa golpeteo
Hoy a las seis de la mañana
Martitha se petateo
Era noticia mundial
Murió la Nicaragüense
Se la llevo la huesuda
A ritmo de Duranguense
López Doriga anuncio
Pónganle foto en su ofrenda
Con un plato de tamales
Espero que no se ofenda
En instragram publicaron
Que Martha llegaba en su Jetta
Siempre de buen humor
Nunca la vimos con jeta
Interrumpieron la programación
Quitaron al chavo del ocho
Les tenemos que anunciar
Que se nos murió un bizcocho
En redes salieron los memes
De calcetines y latas
No se burlen de Martitha
O les jalara las patas
La tía Yoya andaba viajando
Nos habló desde Noruega
Le di la mala noticia
Pues mi pecho no es bodega
San Pedro la recibió en el cielo
Le dio un abrazo muy fuerte
Estaba justo en la entrada
Acompañado de mucha gente
Martha le pregunto a San Pedro
¿ya sabes de dónde vengo?
No te preocupes muchacha
Ya se que eres de abolengo
Calaverita 9 – Felix Pérez Garza
LA ÚNICA QUE LE DICE <<NEXT>> A LA MUERTE
La Catrina fue por Martha, presumiendo su guadaña,
con un vestido de oferta y una actitud medio extraña.
¡Vengo a llevarte al panteón, se terminó tu suerte!.
Martha la miró y le dijo: ¿Así recibes tú a la muerte?.
¡Qué horror con ese look, qué zapatos tan corrientes!
¿No fuiste con Alex Asz para arreglarte los dientes?.
La Flaca quedó en shock, se le cayó hasta el sombrero,
¡jamás la habían criticado ni en el mismísimo agujero!
La Catrina, ya llorando, se sentó para aprender,
y entre especialistas y carcajadas se le olvidó a qué iba a hacer.
«¡Yo venía por tu alma, no venía de visita!».
«Es broma, reina, pero te falta Chente Chapitas».
La Flaca huyó gritando: «¡Qué mujer tan singular!
¡Prefiero cien mil difuntos que a esta reina ir a buscar!».
Y en el Mictlán ya circula, como regla del panteón:
¡A Martha no se la lleva ni la muerte sin reservación!
Calaverita 10 – RubÍ Herrera Juárez
La muerte llegó sonriendo
con afán de saludar
y a Martha en W Radio
en cabina vio al voltear
¡Traigo muchas alegrías!
a Rebeca logró engañar,
pues para salir al aire
algo tenía que inventar
Entre tanto Martha reía
sin saber la brevedad,
que a sus historias inspiradas
poco les quedaba ya
¡Que se revisen todo el cuerpo!,
común le era expresar,
revisen bien y hasta la cola,
no se vayan a enfermar.
La parca escuchó esa frase
y no pudo evitar voltear,
para ver su trasero huesudo
y checar su presión arterial
Fue entonces cuando dijo:
hoy yo los vengo a retar
les traigo un examen sorpresa
quien falle no se va a salvar
Pero Martha muy astuta
a la muerte quiso calmar
y con un matamesta de viernes
ipso facto la hizo dudar
La huesuda impaciente ya
más no quiso negociar,
durante largos veintiún años
la ha escuchado sin cesar
Ahora sí Martha querida
de esta no te salvarás
pues con todo y tus canciones.
Y los ganadores son:
- Calaverita 1 – Alejandra Jeanette Hernández Gamero.
- Calaverita 6 – Daniel Zambrano Aguilar
- Calaverita 8 – Manuel Bautista Ayala