Vamos a hablar de algo que a veces nos da pánico o ansiedad, pero que en realidad es (y tiene que ser) la etapa más fabulosa, plena y liberadora que podemos experimentar las mujeres: nuestra madurez.
Durante mucho tiempo, la sociedad nos vendió la idea de que la vida era como una escalera con tres tramos súper aburridos y estructurados: primero estudiamos para prepararnos, después trabajamos para producir sin parar y, finalmente, nos retiramos para descansar. Pero a ver, cuentahabientes, ¿qué pasa cuando ese último tramo puede durar treinta, cuarenta o más años?
Estamos viviendo muchísimo más. La Organización Mundial de la Salud nos advierte de un cambio demográfico brutal: para el 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más; y para 2050 seremos alrededor de 2,100 millones. Entonces, la gran pregunta es: ¿nos va a alcanzar con haber planeado financieramente la jubilación si jamás nos sentamos a pensar cómo queremos vivirla, gozarla y exprimirla?
Por eso me urgía platicarles de un lanzamiento editorial espectacular que tienen que tener en su buró ya mismo. Se trata de ¿Qué quieres ser de mayor?: Cómo convertir la madurez en la mejor etapa de tu vida, el nuevo libro del maravilloso Pere Estupinyà, editado por Penguin Random House.
Es una joya absoluta porque cuestiona todos esos mitos espantosos y las expectativas tóxicas que hacen que muchísimas mujeres crean que algo está mal con su edad o con su sexualidad. Con una mezcla deliciosa de ciencia, humor e historias reales, Pere explora a profundidad el deseo, nuestra anatomía femenina, el derecho al placer y los cambios inevitables de la menopausia.
Además, nos da herramientas invaluables para conocer mejor nuestro cuerpo y, súper importante, para sentarnos a hablar con nuestra pareja sobre nuestras nuevas necesidades y expectativas. En este libro, Pere combina ciencia e historias inspiradoras para replantear cómo envejecemos y descubrir cómo vivir esta etapa con salud, propósito y nuevos proyectos. ¡Porque seguir construyendo nuestro futuro no tiene fecha de caducidad!
Para que se den una idea de lo enriquecedor que es este texto, aquí les desgloso cinco reflexiones que nos plantea y que de verdad, cuentahabientes, nos van a volar la cabeza:
¿Por qué seguimos preguntándoles solo a los niños qué quieren ser de mayores?
A un niño le hacemos esta pregunta porque damos por hecho que tiene el mundo a sus pies y un futuro completamente abierto. Pero a una persona de 60 o 70 años, solemos preguntarle a qué se dedicaba, como si lo más fascinante de su vida ya fuera cosa del pasado. Esa diferencia revela una expectativa cultural muy limitante: asociamos la juventud con la posibilidad, y la vejez con el balance de lo vivido.
¡Falso! Tener historia no significa habernos quedado sin futuro. Ustedes pueden seguir deseando aprender cosas nuevas, enamorarse perdidamente, crear, o cambiar la forma en que usan su tiempo. “¿Qué quieres ser?” no tiene que responderse con una profesión. Puede significar: «Quiero ser alguien con tiempo para sus amigas», «Quiero involucrarme en una causa social», o «Quiero recuperar esa parte de mí que quedó relegada por estar cuidando a los demás». Una vida tranquila, dedicada a una misma, también es una vida digna de celebrarse.
Si vamos a vivir más, ¿hasta cuándo tiene sentido elegir un solo proyecto de vida?
Elegir una carrera a los 18 años nos guía al principio, pero difícilmente resuelve o define todos nuestros intereses futuros. ¡Las mujeres cambiamos y evolucionamos! Cambian nuestras circunstancias, nuestras capacidades y aquello que nos importa. Reinventarse puede consistir simplemente en usar lo que ya sabemos de otra manera. La pregunta útil sería: ¿qué parte de mi experiencia quiero conservar y qué parte de mi vida me urge cambiar
Claro, no todas podemos empezar de cero con la misma facilidad; influyen los ingresos, la salud, las oportunidades y, tristemente, la discriminación por edad. Por eso, vivir más exige empleos adaptables y opciones justas. Seguir trabajando por pasión es increíble, pero hacerlo porque no alcanza para vivir es otra historia.
¿Qué necesitamos cambiar hoy para tener una vejez que nos apasione?
Pregúntense hoy mismo: ¿qué me gustaría poder seguir haciendo en veinte años? ¿Caminar a mi tienda favorita, viajar por el mundo, cocinar, tener el control total de mis decisiones? Para lograrlo, hay que actuar ya:
- Cuidar la capacidad física: El movimiento es vida, cuentahabientes. Las recomendaciones para nosotras incluyen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, además de fortalecer los músculos y trabajar el equilibrio.
- Atender la salud antes del colapso: La prevención es la reina. Hay que ir a revisiones con especialistas en salud, cuidar nuestra alimentación, priorizar nuestro sueño y alejarnos del tabaco.
- Construir relaciones fuera de las obligaciones: Si su vida social depende cien por ciento del trabajo, al retirarse pueden sentir un vacío inmenso. ¿A quién le pueden pedir ayuda hoy? ¿Con quién deciden convivir por puro placer?
- Preparar nuestro entorno cotidiano: Pensemos dónde queremos vivir. Una casa llena de escaleras o una zona sin transporte accesible puede quitarnos muchísima autonomía en el futuro.
¿Vivir más significa tener más oportunidades o prolongar las dificultades?
Ambas realidades son posibles. Una vida más larga abre la puerta a nuevos proyectos y relaciones increíbles, pero también puede extender los años de vulnerabilidad o necesidades de cuidado. La edad por sí sola no nos dice nada sobre la autonomía de una persona.
Y ojo, no todo es culpa de nuestros hábitos o decisiones; hay mujeres que trabajaron en condiciones desgastantes, que tuvieron poco acceso a servicios de salud o que dedicaron toda su vida a cuidar a otros. Cuando necesitamos ayuda, nuestra vida sigue mereciendo bienestar, participación y muchísimo respeto. Necesitar apoyo jamás elimina nuestro derecho a decidir.
La verdad sobre la longevidad vs. lo que nos quieren vender
¡Mucho cuidado con las falsas promesas, cuentahabientes! Hay que separar la ciencia real del marketing engañoso.
- Lo que sí funciona: Movernos, comer de forma balanceada, no fumar y checarnos con nuestros doctores de confianza. Eso sí tiene evidencia de sobra para un envejecimiento espectacular.
- Lo que sigue en investigación: La ciencia estudia procesos celulares padrísimos. Por ejemplo, la rapamicina ha prolongado la vida en ratones. Pero que quede muy claro: un resultado en animales no demuestra que ciertas sustancias o terapias vayan a prolongar mágicamente la vida de personas sanas. Faltan investigaciones en humanos.
- Lo que merece cautela: Las promesas de rejuvenecimiento milagroso que cuestan una fortuna. Un precio altísimo, una cara famosa en el anuncio o un empaque divino no sustituyen jamás a un ensayo clínico real. Pregunten siempre: ¿se estudió en personas? ¿Cuáles son los riesgos?
Así que, mis queridas cuentahabientes, la pregunta de «¿qué quieres ser de mayor?» nos invita a soñar, a imaginar una vida que todavía tiene mil capítulos por escribirse. Tener un futuro que nos llene de ilusión requiere que nos demos el permiso de desearlo y de empezar a construirlo hoy mismo.
Pere Estupinyà. Químico, bioquímico, escritor y divulgador científico español. Es el primer español en obtener la beca Knight Science Journalism Fellowship del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Trabajó en el equipo de comunicación de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) y escribió el blog Apuntes científicos desde el MIT para El País. Dirigió y presentó durante ocho temporadas El cazador de cerebros, en La 2 de Televisión Española, y conduce la sección de ciencia del programa de radio A vivir que son dos días, de la Cadena SER. Autor de los libros El ladrón de cerebros, S=EX2: La ciencia del sexo, A vivir la ciencia, entre otros.
Redes Sociales: @perestupinya