errores-emocionales

¿Cómo hacerse cargo de los errores emocionales?

Estos son los tips and tricks para corregir los errores emocionales que pueden afectar sus relaciones.

febrero 4, 2026

Los errores son algo que a todas nos han pasado alguna vez , porque seamos realistas: nadie es perfecta, pero, ¿cómo hacerle para corregir los errores emocionales que provocamos en otros?

Todas, en algún momento de nuestras vidas , ya sea en el trabajo, con nuestras amigas, con nuestra pareja o incluso con nuestros hijos, ¡la hemos regado en grande!, así que no se agobien, eso sí, aprendan a corregir esos errores emocionales.

¿Qué son los errores emocionales?

Primero lo primero, los errores emocionales son fallas o faltas a la hora de gestionar nuestros sentimientos y que terminan afectando a las relaciones que tenemos. Estos errores normalmente son caracterizados por la represión de emociones, el juicio nublado y la invisibilización de las señales internas y la reacción impulsiva basada en el miedo.

Por ejemplo, cuando estamos abrumados por el trabajo y alguien nos pregunta algo, si no gestionamos nuestras emociones, podemos tener un error emocional al gritarle a alguien que solo está preguntando o haciendo algo que nos molestó en ese momento y eso puede dañar nuestras relaciones. 

Evitar estos errores implica aceptar todas las emociones, mantener el equilibrio mente-corazón y no forzar el perdón ante abusos.Y es que cuentahabientes, cometer un error es parte de ser humanas, pero lo que realmente nos define como personas maduras y conscientes es lo que hacemos después de que nos damos cuenta de que metimos la pata. No se trata de latiguearse ni de vivir en el arrepentimiento eterno, se trata de tomar responsabilidad, dar la cara y, lo más importante, enmendar el daño.

Tomen responsabilidad y enmienden

No basta con decir «lo siento», la pregunta mágica es: «¿qué puedo hacer para repararlo?». Si fue un error en la oficina, busquen la solución de inmediato; si fue un malentendido con una amiga, busquen cómo compensar esa falta de lealtad o de atención.

Enmendar significa pasar a la acción para que las cosas vuelvan a su cauce en la medida de lo posible. Si ya la regaste y feo, mejor ofrece algo que pueda compensar el error que tuviste, o si no se puede compensar, mínimo hacer algo para que los afectados se sientan menos mal.

Admitir el error (sin pretextos)

El primer paso, y a veces el más difícil, es reconocer frente a una misma y frente a los demás que nos equivocamos. Olvídense de las excusas, «es que estaba cansada», «es que tú me dijiste». Admitir «la regué» es un acto de valentía y el primer paso hacia la madurez emocional, si hirieron a alguien, reconozcan ese sentimiento sin juzgarlo.

Y todas hemos estado del otro lado, donde sabemos que sería más valioso que quien nos hirió tomara responsabilidad y dejara de evitarlo, así que actúen como les gustaría que actuaran los demás cuando la riegan.

Discúlpense de verdad

No un «perdón si te sentiste mal», sino un perdón genuino. Una disculpa real se enfoca en cómo sus acciones afectaron a la otra persona, no en justificar por qué lo hicieron. Escuchen más de lo que hablan; permitan que la otra persona exprese su dolor o su enojo sin ponerse a la defensiva, recuerden que validar las emociones del otro es fundamental para reconstruir la confianza.

Establecer límites para el futuro

A veces la regamos porque no sabemos decir «no» a tiempo o porque no pusimos límites claros. Aprendan de la situación para que no se repita, poner límites no es construir muros, es ser claras sobre lo que pueden y no pueden hacer, los demás quieren que asumamos responsabilidades o retos que no sabemos hacer o que no nos sentimos cómodas, es mejor decir no a tiempo, para que después no tengan que lidiar con la responsabilidad de haber quedado mal.

También pueden leer:Hacks para poner límites en las relaciones

Soltar el remordimiento

Una vez que han pedido perdón y han hecho lo posible por reparar el daño, ¡suelten!. De nada sirve estarse martirizando por algo que ya pasó, aprendan la lección, abrácense y sigan adelante. A veces la mente es traicionera y nos deja en un estado de enganche con situaciones que ya pasaron y que fueron como tenían que ser.

Cuentahabientes, la vida es un aprendizaje constante, o tengan miedo de equivocarse, tengan miedo de no aprender nada de sus tropiezos.

No dejen de leer:

únete a nuestra comunidad

febrero 4, 2026